HERMENEGILDO L. TORRES

Es siempre muy sencillo referirnos a los demás como pendejos, siempre viendo la paja en ojo ajena sin jamás ver la viga en el propio. Pero esta es la historia real de un hombre que a mediados del siglo pasado supo con humildad primero y después ya nombrado como presidente vitalicio de su organización esparcir su sabiduría en pláticas y conferencias alrededor de la república y algunos otros países tratando de que todos entendiéramos que todos somos iguales: Unos pendejos.

Hermenegildo L. Torres nació en Saltillo, Coahuila en 1901 y en 1936 se mudó a la ciudad de Monterrey. Ahí se dedicó al troquelado de medallas durante más de 40 años. En los años 50, Hermenegildo pensando en las muchas incapacidades humanas, regresó a los filósofos griegos y en Sócrates encontró la respuesta a todo. La frase inmortal de Socrates “Sólo sé que no sé nada”, lo convenció de que el sabio griego había aceptado ser un pendejo y por ende todos somos unos pendejos. Decidió entonces crear el PUP (Partido pro Unificación de los Pendejos), un partido donde todos tenemos cabida.

En la declaratoria del PUP, Hermenegildo puso en claro la finalidad y propósitos de su partido:

A LOS PENDEJOS DEL MUNDO

La PUP ha sido fundada con la noble meta de contribuir a crear un ambiente saludable en el diario vivir, exhortando a sus miembros a la plena aceptación de su pendejez.

Siendo la vida y la muerte dos formas de igualdad ineludible, la finalidad de la PUP es el alcanzar una tercera más: aquélla que nos permita aceptar con humildad no saber nada de nada, condición que nos acercará más que ninguna otra razón o doctrina.

Les invito a incorporarse a la PUP aceptando ser pendejo, ya que, por más que presumamos saber, nos colocamos así en la línea cómoda de no saber nada, ajustándonos al principio del gran filósofo griego Sócrates, quien, hace más de dos mil años, dijo: “Yo sólo sé, que no sé nada”.

Si vamos a hacernos pendejos, hay que hacerlo bien y con conocimiento de causa, para que no nos hagan más pendejos de lo que somos.

Claro que lo que no se imagino Hermenegildo fue que a este llamado acudirían miles de hombres y el PUP empezó a dar credenciales y el saltillense a dar conferencias, por toda la república, incluso en otras partes del mundo de habla hispana. En una entrevista se le preguntó a Don Hermenegildo cuantas credenciales había repartido el PUP y el contesto: “Alrededor de unas diez mil, pero eso no quiere decir que esos son todos los miembros del PUP, es que hay algunos que creen que con sólo verles la cara los van a reconocer. Se cuenta que en una conferencia que dio en España, un español le preguntó: “¿Quiénes son más pendejos los españoles o los mexicanos?” a lo que tras pensar un poco en la pregunta el norteño contesto. “Mire eso yo creo que lo decide usted. Yo sólo le voy a dar un dato. Los españoles llegaron a lo que hoy es México y nos conquistaron, después de trescientos años todos hablábamos español. Aquí, a España, llegaron los árabes y conquistaron y después de ocho siglos nadie hablaba árabe.”

Don Hermenegildo pasó muchas horas, en la difícil labor de la clasificación y actualización de los diferentes tipos de pendejos que existen sobre la faz de la tierra, o sea tratando de describir a todos los seres humanos. Conforme cambiaron los tiempos logro identificar a pendejos, como el pendejo de probeta, que es el clínicamente puro.

A lo largo de sus años al frente del PUP, Hermenegildo Torres, escribió libros, grabó discos, y hasta escribió el guión una película sobre el PUP, que se llegó a filmar y estrenar en las salas nacionales. Todo México a escondidas o no estaba al pendiente de las ideas de Hermenegildo Torres, con la llegada de los años ochenta y noventa el interés por el PUP comenzó a disminuir, pero no así las ganas de Don Hermenegildo por continuar con su labor de clasificar a los pendejos y mantener a su partido. Tras la muerte de su fundador, en 1990, el PUP ha continuado y tiene su sede en Monterrey. Su actual presidente es Carlos Erhard, quien ha ahondado y enriquecido el legado de Hermenegildo. En su sitio de Internet se puede profundizar sobre el tema. Encontrar a la mascota del PUP que son los tres monos japoneses, uno tapándose la boca, otro lo ojos y el tercero los oídos con el lema: No corras riesgos. ¡Hazte pendejo!

Lo que queda claro es que después leer la filosofía del presidente vitalicio y ver como capitalizó un pensamiento sencillo, es que todavía hay pendejos que quieren vivir de sus pendejadas.

Acerca del autor: The Point (2851 Posts)


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