Cómo cuidar tu reputación en Relaciones Públicas

Por Diana Alarcón
Twitter: @dianapat23

Para nosotros los publirrelacionistas no sólo es necesario dar una buena imagen a nuestras marcas o servicios, también nosotros mismos y sobre todo públicamente, debemos procurar tener una reputación positiva y buenos hábitos, no sólo de trabajo si no de vida.

Pero no se espanten, no se trata de ser los elegidos para entrar primero con las llaves VIP al cielo y dormir en cama de nubes. Con tratar de llevar una vida normal, lavarse los dientes tres veces al día, no ir pisoteando gente o deberle dinero, hacer trabajos formales y sobre todo profesionales, son elementos suficientes para mantener prestigio no sólo en Relaciones Públicas si no en cualquier profesión o empleo.

Por ejemplo, hoy en día las redes sociales se han convertido en la plataforma perfectade  difusión directa y concisa que llega de volada al consumidor, la presencia de todo tipo de marcas, eventos, personas, lugares y mascotas en la red es cada vez mayor. De hecho, muchas compañías destinan una buena parte de su presupuesto de marketing y Relaciones Públicas a esta nueva área.

Para una persona o una empresa no basta con estar presente en las redes sociales, lo importante es mantenerse e incrementar su mercado y lograr los objetivos particulares gracias a la ayuda de estas herramientas. Lo elemental es mantenerse lejos del escándalo y provocaciones derivadas de sus acciones, así como del comportamiento que pudieran generar posteriormente.

Hace unos días se desató en un grupo de Facebook especializado en “piar”, una publicación acusando a una persona del gremio (bueno, eso dice ser) por varios fraudes a agencias, empresas e incluso a sus amigos de años, entre los que una servidora en su momento también salió “bailada” con unos cuantos billetitos.

En cuestión de medio día, el post acusador comenzó a crecer y crecer con testimonios de “víctimas” del sujeto en cuestión.  Lo peor o lo más triste es que la mayoría eran sus amigos de toda la vida y personas que lo conocían hace varios años. Obviamente todos  le sacaron «sus trapitos al sol» y el caso se fue tornando en polémica a favor y en contra. Ya ni en mi época de estudiante (porque sí tuve una), me hubiera sentido tan expuesta y humillada ante una boleta llena de materias reprobadas, a comparación de todo lo que ha hecho esta persona a conocidos y desconocidos.

Opiniones diversas no se hicieron esperar, y que quizá le quitaron el sueño y la tranquilidad al sujeto por varios días, pero ahora la gente que lo quiera contratar seguramente lo pensará dos veces antes de involucrarse con él.

La gente se hará una idea de ti aunque no te conozca y poco a poco podrás darle fin a tu carrera, gracias a estas piedritas en el camino. Si no me creen pregúntenle a este tipo.

Las redes sociales se han convertido para muchos en una especie de “amigo cómplice y acompañante”, en donde podemos encontrar entre otras cosas, a nuestro perro, buscar novio o cambiarlo, innovar con nuevas recetas de cocina, “lavadero” con tus amigos y hasta servir de oponente en un juego de destreza… ¡por lo que la soledad ya no existe más! Ahora imagina entonces cuánta gente está en línea todo el tiempo… piénsalo dos veces antes de que tú o alguien te exponga en este infinito mundo virtual donde todo puede suceder.

Para los que trabajamos en relaciones públicas te pueden llevar al éxito como la espuma, pero también te pueden catapultar, tachar, hundir o hasta linchar y todo por un simple error o una irresponsabilidad, como al sujeto que ha servido de inspiración para redactar esta columna. Los cibernautas ya no perdonan, pregúntenle a “celebridades” como Tiziano Ferro alguna vez llamó “bigotonas” a las mexicanas, ahí los únicas beneficiadas fueron las marcas de cera facial.

Aquí en México no podíamos quedarnos atrás con la historia de amor y desamor vía Twitter protagonizada por mi querida Belinda y su futbolista donde hasta el hashtag #veoquetodaviameextrañas fue todo un suceso nacional,  o los aciertos de mi amiga y “exsocia” (nunca les diré por qué) Ninel y sus “Surimis” o a Lucerito por andar confundiendo ubicaciones geográficas y cazando animalitos de la creación, razones por las que dicho sea de paso, perdieron conciertos y campañas publicitarias, ¿verdad Pantene?

No sé, pero las nuevas redes sociales son el equivalente a la Santa Inquisición, y a muchas de mis amigas de la farándula ya las hubieran quemado vivas por brujas analfabetas y serían tratadas peor que a Lucía Méndez en la novela esa que se le ponían los ojos color verde agua de limón con chía.

Volviendo al tema de las empresas, a veces prefieren promoverse a través de las redes sociales frente a otros medios tradicionales simplemente  por algunas razones:

  • La interacción con los cibernautas es más directa, así conocen de una manera eficaz y práctica sus necesidades y obtienen un feedback más preciso.
  • Puedes segmentar tu mercado y resultan útiles cuando quieres promover o dar un mensaje en concreto.
  • Olvídalo, hoy en día si tu marca no está en redes sociales, aviéntate de un edificio. Es más fácil controlar y saber cómo se mueve tu mercado estando en ellas.
  • Si las utilizas y las analizas bien, pueden ser una ventana al mundo exterior, puedes monitorear los movimientos de tu competencia y estar al tanto del mundo desde tu computadora. Gracias a lo que los usuarios piensan de tu marca puedes renovar constantemente tus estrategias de comunicación y saber para dónde moverte.

Las redes sociales son parte de la vida, y cada día cobran mucho más fuerza, así que más vale que te portes bien y si tomas chocolate pagues lo que debes, porque no sabes si vas a ser expuesto en cualquier momento.

Publicar nuestra vida o algunas cosas en redes sociales no es del todo malo. Les he de contar que hace unos meses agregué a Facebook al que pensé que era el coordinador de área de mis mejores amigas. Pues resulta que la persona que pensé, no era y le mandé la invitación a uno de sus jefes. Para acabarla de amolar uno de los más picudos en la compañía en la que trabaja (los que operan el café de la sirena verde, ¡imagínense!). Pero ¿qué creen? Le caí bien y sin saberlo me lee todos los días y todos los lunes a través de esta columna. Pronto nos vamos a conocer y estoy segura de que seremos grandes amigos… a ver si el “jefazo” si me da mis vales de descuentos del cafesito porque nomás mi amiga se hace como Juan Diego, “así como que la Virgen le habla”.

Ya para acabar y se pongan a trabajar como Dios y la Biblia lo dice, existimos enajenados y casos extremos dementes que trabajamos en la computadora con la ventana del “caralibro” abierta todo el tiempo. El “feis” es como un refri, a veces sabemos que no hay nada pero siempre vamos y husmeamos a ver que hay… pero cómo quitan el tiempo, pero ahí estamos.

¡Nos leemos en la próxima columna si Dios, la inspiración, la enajenación de las redes sociales y mi editor lo permiten!

Acerca del autor: Diana Alarcón (356 Posts)

Diana Alarcón Elizondo es especialista en el manejo de las Relaciones Públicas. Desde hace 20 años se ha dedicado en llevar a cabo estrategias para el posicionamiento y prestigio de diversas marcas de consumo, tecnología, lujo, estilo de vida entre otras.


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