La importancia de los medios impresos en Relaciones Públicas

Por Diana Alarcón
Twitter: @dianapat23

Revistas y periódicos, ¿que haríamos sin ellos? Y no me salgan con que usarlas para prender el asador, envolver a sus parejas como cobija para ver si así maduran,  venderlos por kilo, o llevarlas a la escuela de los niños para ver quién hace la torre más alta porque no es así. Además de utilizarlos para todo eso y forrar piñatas, los medios impresos son elementos cotidianos en nuestra vida y a veces no nos damos cuenta de la importancia que tienen, seamos RP´s ó simples mortales.

Nos dejamos envolver por historias en caracteres impresos, por fotografías e ilustraciones, pero… ¿somos conscientes del trabajo que tenemos entre manos cuando compramos específicamente revista en una tienda o puesto de periódicos? ¿Realmente sabemos que detrás de todas esas páginas hay un equipo de no solo editores, reporteros y redactores, si no también diseñadores que se esmeran por hacer que el contenido sea interesante y maravilloso?

Me atrevería a comentar que en gran medida una de las piezas fundamentales de la columna vertebral de las Relaciones Públicas son las revistas. Si bien los medios digitales nos han invadido y diario sale a la luz un blog o una página de Internet, no hay placer más placeroso que oler esa revista a tinta recién salidita de la imprenta y disfrutar todo su contenido con un café por las mañanas. Hay revistas de todo, viví traumada porque en el consultorio dental al que me llevaban de chiquita, solo tenían la revista SIEMPRE (de política) y pues para una niña de 5 años, se imaginarán lo aburrido que era porque casi no tenia muñequtos y era en blanco y negro. Afortunadamente ya me lavo los dientes y mi nuevo dentista tiene el TV Notas y la revista Hola! y de ahí me actualizo de un jalón con los chismes mediáticos, si es que el Faraón del Espectáculo no me los ha contado ya.

Miren que admiro a todos y cada uno de los que hacen y forman parte de una revista. No es cosa fácil echarle coco, sacar temas del día, ir pensando en regalos de navidad en pleno mes de junio por los temas de cierre muchos meses antes, temas atemporales y que sean de interés, cómo darles la vuelta, hacerlos atractivos y sobre todo que vayan con la línea editorial de la misma… no es cosa fácil.

Entre muchísimos detalles, una revista necesita identidad, concepto,  imagen, forma, concepto diseño, difusión a un medio de difusión también (existen hasta “piars” para casas editoriales), editarla, distribuirla y el paso más importante VENDERLA, leerla y recomendarla.

Desde mis inicios, la prensa gráfica ha tenido un valor importantísimo, recuerdo que mi ex jefe solo se ponía contento cada que sacábamos un reportaje en un una revista, decía que por el tamaño de la nota, tiraje y el impacto la iba a leer hasta el Presidente y nos ponía palomita, aunque no se notara en nuestra cuenta de banco.

Gracias a la magia de las revistas hemos podido leer las aventuras de muchos periodistas, en mi mundo he podido leer más a mis gurús dueños de la pluma “socialera” como Enrique Castillo-Pesado, mi Tony (Hermoso) Scheffler, Mario de la Reguera y Nicolás Sánchez-Osorio (qepd), entre muchos otros.

Hoy en día muchos de nosotros los publirelacionistas contribuimos a que gracias a nuestro trabajo, apoyamos en la creación de las revistas en gran medida, ¿se imaginan cuando no existían o se recurría tanto a las estrategias de Relaciones Públicas? ¿Cómo le hacían para enterarse de todo en la vida? ¿Sería Lupita la que le pasaba las llamadas a Jacobo Zabludovsky quién pasaba todo el chisme completo? Siempre será un misterio.

En esos tiempos todo era reportearle de sol a sol, irse a meter a todos lados para conseguir información de primera mano, fotografías (antes no había digitalización), testimonios, coco mucho coco, opinión y sobre todo amor a la profesión, miren que en nuestros días, ser periodista no es cosa sencilla.

Para nuestro trabajo, nosotros como publirrelacionistas hasta guardamos algunas revistas, el tener un reportaje significativo en cada una de ellas es un logro y no cualquiera puede ser capaz de hacerlo. Alguna vez tuve un cliente que enmarcaba en su oficina todas las notas de su empresa, esa sí es una forma de valorar nuestro trabajo ¡carajo!

Y bueno… hay de revistas a revistas y para todos los gustos, algunas serán más fáciles de editar que otras, pero cada una tiene mérito propio, si no pregúntenselo a mi editor que durante años se encargó del “arduo” trabajo de hacer algunas revistas aptas para caballeros, creo que para él era un trabajo muy agotador y complicado ¿verdad Jorge?

Gracias a las revistas, hasta los libreros tienen una razón más para vivir, ya que además de oler esa tinta las puedes coleccionar como esas de Editorial Clio que hacía Televisa o hasta la primer revista Eres con Sasha y Luismi en portada donde el balazo principal era “cómo besar” (ya estoy ruquis).

Así que ya lo saben, hacer una revista o un periódico no es cosa fácil, si eres publirrelacionista valóralas más que a la torta de tamal de las mañanas, sin ellas nuestro mundo y nuestro trabajo no serviría de nada. Piensa en las miles de neuronas invertidas en todas y cada una de sus páginas. Entre las revistas y los RPs hay un vínculo muy importante, no funciona en estos días una sin la otra… algo así como una papa sin catsup como diría mi amiga Gloria de los Ángeles Treviño

¡Nos leemos en la próxima columna si Dios, la hojeada de revistas y mi editor lo permiten!

diana_pr

Acerca del autor: Diana Alarcón (180 Posts)

Diana Alarcón Elizondo es especialista en el manejo de las Relaciones Públicas. Desde hace 19 años se ha dedicado en llevar a cabo estrategias para el posicionamiento y prestigio de diversas marcas de consumo, tecnología, lujo, estilo de vida entre otras.


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *