¿Qué demonios hace un DirCom en México?

Por Miguel Ramírez-Vergara
Twitter: @fao_68

Aunque en nuestro país la figura del director de comunicación o DirCom, existe como concepto desde mediados del siglo pasado con las aportaciones de los teóricos europeos y estadounidenses de la comunicación masiva, de la sociología, la psicología y el diseño gráfico, es a partir de un puñado de escuelas, que a principio de los noventa surgió un tímido movimiento, bajo la idea y praxis de “Comunicación Organizacional”.
Por otro lado, las auto llamadas agencias de relaciones públicas, en esa misma época, estaban en busca de su propia identidad, desde organizadores de eventos, conseguidores de entrevistas “con mis amigos de la prensa”, transadores de intercambios y patrocionios, hasta hacer lobbyng, a todo eso en México, le llamaron relaciones públicas.
Ambas tendencias se fueron en caminos diferentes y opuestos, lo que postergó casi veinte años en nuestro país la evolución del DirCom.

Los tres mosqueteros
Hubo, en los años 90, profesionistas ejemplares que tenían el sueño de la transformación organizacional a través de la comunicación, el más arduo y apasionado fue un joven directivo, Emilio Rojas (q.e.p.d.), con su estrategia de comunicación y cultura organizacional que sentó las bases de lo que hoy es y será Softtek, la más exitosa empresa de tecnología mexicana; Carlos Bonilla, como director de relaciones institucionales en la industria farmacéutica y su fugaz paso como director de comunicación en Aeroméxico, donde logró crear un plan maestro de comunicación en 360 grados, incluido el plan de comunicación en situaciones de crisis y ahora, hace un gran trabajo desde AB Comunicación, sin olvidar a Carlos Chávez, una mente brillante e independiente para crear estrategias holísticas de comunicación, en Industrias Peñoles dio muestra de ello, que hasta la fecha perdura.

Eran conocidos como “Los tres mosqueteros” en los pasillos del Centro Avanzado de Comunicaciones (CADEC) de mediados de los 90, una época de oro, cuando el ojo vanguardista de don Eulalio Ferrer, señalaba que “muy pronto las organizaciones necesitarán el trabajo estratégico de un comunicador”, lástima que fue uno de los proyectos educativos que dejó inconcluso.

La academia trunca
En la F.C.P. y S. (UNAM), hubo también entusiastas, pero poco efectivas propuestas de parte de la Asociación Nacional de Estudiantes de Comunicación, la extinta ANECO, encabezada por Gerardo Guerrero, sí, el actual director de AMAPRO, apoyó la difusión de la Comunicación Organizacional de manera extramuros ya que la propuesta de incidir en los planes de estudio sólo prosperó diez años después.

Cabe resaltar aquí, la labor fundamental de Octavio Islas del ITESM-CEM, quien no sólo formó a una decena de generaciones en la investigación de la comunicación organizacional, sino que fundó verdaderas comunidades de aprendizaje, como Razón y Palabra, la revista digital que hasta la fecha sigue convocando a las principales científicos de la comunicación y, ahora también, estudiosos de sus técnicas y sus tecnologías, en México y Latinoamérica.

Desde Barcelona, nuevamente Joan Costa, el teórico de la comunicación, sorprendía con su propuesta de la “comunicación integral”, porque afirmaba que “todo comunica” por lo que los seres humanos tenían que ser tratados como tales y no como meros consumidores de productos y servicios.

Las condiciones estaban dadas para llegar temprano a la cita hispanoamericana del DirCom, pero en México nos perdimos en el camino, la carrera quedó trunca…

(continuará…)

Acerca del autor: Miguel Ramírez-Vergara (29 Posts)

Socio consultor en comunicación corporativa y formador de voceros institucionales en CyPress, Comunicación y Prensa, con 20 años de experiencia en relaciones públicas internas y externas.


3 Responses to ¿Qué demonios hace un DirCom en México?

  1. Gracias por tus palabras.
    Gratitud y aprecio.

  2. Carlos Bonilla dice:

    Buena aportación tanto conceptual como de información sobre la historia de las Relaciones Públicas en México, estimado Miguel.
    Gracias por tus generosos comentarios cuando te refieres a mi persona.
    Un abrazo,

  3. […] En la entrega anterior, dijimos que la formación del DirCom a principio de los 90 en México, comenzó a gestarse basado en tres pilares: la academia, las empresas y las agencias. Aunque esta gestación se vió trunca, por varios factores, el principal fue que no hubo un encuentro institucional entre esas tres columnas. Las escuelas de Ciencias de la Comunicación, por principio y por justificación social, estaban volcadas hacia el periodismo, la publicidad, la comunicación gráfica y la investigación, de manera incipiente. […]

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