¿Qué demonios hace un DirCom en México? II parte

Por Miguel Ramírez-Vergara
Twitter: @fao_68

En la entrega anterior, dijimos que la formación del DirCom a principio de los 90 en México, comenzó a gestarse basado en tres pilares: la academia, las empresas y las agencias. Aunque esta gestación se vió trunca, por varios factores, el principal fue que no hubo un encuentro institucional entre esas tres columnas.
Las escuelas de Ciencias de la Comunicación, por principio y por justificación social, estaban volcadas hacia el periodismo, la publicidad, la comunicación gráfica y la investigación, de manera incipiente.

Por otro lado, la crisis económica de 1994-1995 (el error de diciembre), obligó a las empresas a recortar presupuestos que “no aportaban a las ventas”, eso implicó desaparecer no pocas áreas de comunicación y sus vestigios, encontraron un pequeño espacio dentro de las áreas de recursos humanos, a cargo de la comunicación interna o en mercadotecnia, coordinando eventos y la publicidad, yéndose así el nacimiento del DirCom mexicano.

Ahora, México se ha sumado a una nueva oleada hispanoamericana para resaltar la figura del DirCom, es necesario ahora retomar el camino, marcar una sana distancia de las áreas de mercadotecnia, de recursos humanos y hasta de compras, para apoyarles  de una mejor manera, con una visión más globalizada, más estratégica y con reporte a la dirección general.

El teórico catalán Joan Costa, miembro del influyente GIECI (Grupo de Estudios de la Comunicación Institucional), dijo a adlatina.com “En México, en 2004, el DirCom no se conocía. Quise publicar el libro ‘Dircom on line’, pero tenía que explicar primero qué era un Dircom”. http://goo.gl/RT6nWB

A poco más de diez años de ese comentario, que aplicaba también para el resto de Latinoamérica, el concepto y la practica ha ganado adeptos en nuestro país, las principales universidades han incorporado una visión más estratégica e integral de la comunicación, más que por separado.

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¿Qué hace un DirCom?
Es importante señalar que el DirCom orquesta, sabe que la suma de las partes es mayor que las acciones de comunicación por separado, aunque las ventas son muy importantes, las acciones de mercadotecnia, ya no son el principal objetivo.

En esta época del conocimiento y de las nuevas tecnologías de información y comunicación, el DirCom es un paladín de la integridad de la empresa y todo lo que eso implique, como la gestión de intangibles: reputación, ética, prestigio, administración del cambio, cultura organizacional, relación con stakeholders, creación y administración de buenas voluntades hacia la organización, responsabilidad social, posturas, manejo de crisis y manejo de presupuestos, entre otros.

Como todo ejercicio de comunicación, hay una paradoja, el DirCom no se circunscribe sólo a la estrategia, ya que las organizaciones públicas, privadas y ONG’s, también requieren de la administración y ejecución, pues ¿de qué sirve la estrategia, sin la gestión táctica? Como le digo a mis clientes, mucho análisis, causa parálisis.

La gestión táctica, recae también en el DirCom y en su equipo, si la estrategia no tiene un impacto en la reputación y/o en las ventas o aceptación, algo no funciona bien.

En México, se necesita el rol del DirCom, tanto en el sector público con temas vanguardistas en transparencia, rendición de cuentas, creación de espacios y medios de comunicación pública; así también en el sector privado, como la voz que asesora al director general en temas de comunicación, cultura organizacional, la cutura de servicio, credibilidad y reputación.

Sabemos que las ventas o la aceptación en el caso de instituciones públicas, llegarán después, cuando el público conozca, reconozca y se identifique con la organización. Pero es urgente que las organizaciones proyecten una imagen más humana.

Acerca del autor: Miguel Ramírez-Vergara (29 Posts)

Socio consultor en comunicación corporativa y formador de voceros institucionales en CyPress, Comunicación y Prensa, con 20 años de experiencia en relaciones públicas internas y externas.


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