Coaching: las reglas de la confianza

Por Liliana Gerardo
Twitter: @lc_cyc

Muchas veces lo que nos han dicho de la confianza es que es lo más importante y que cuando ésta se desquebraja se rompe la relación, de pareja, de padres a hijos, entre colaboradores de una empresa, etc. Desde esa perspectiva, la confianza es como un objeto que se rompe, como si nos dieran una sola dosis nada más, pero solo es un mito, en realidad la confianza tiene varios elementos que la componen para construirse.

1er elemento RIESGO. Requiero arriesgarme a confiar en ti, porque no tengo una evidencia o un histórico de que eres confiable. Tomo el riesgo porque no está comprobado que el otro va a responder a mi confianza.

2do elemento; se construye a través del vínculo relacional. Hay un vínculo, como una sustancia que pasa a través del canal de la relación y es a por medio de éste que se va construyendo, como un edificio. Como un muro que se va componiendo de muchos ladrillos, ¿y qué son los ladrillos?

Tercer elemento; hacemos acuerdos implícitos o explícitos: Esos ladrillos de lo que hablamos, son los acuerdos cumplidos cuando quedamos en algo, vamos juntos por un mismo propósito, no tiene que ser un negocio, o algo tangible, puedes responder simplemente al riesgo que el otro tomó para confiar en mí y entonces me voy abriendo, me quito la máscara y le voy contando lo que no es tan lindo, lo que me da miedo, que eso aparece cuando ya no estamos enfocados en la apariencia y así vamos construyendo confianza de un lado hacia el otro en la relación, compartiendo, escuchando, pero también cumpliendo acuerdos.

Cuarto elemento; elegimos volver a construir confianza, cuando ésta se ha dañado. Esto hace una perspectiva de confianza mucho más compleja que “la confianza se rompió para siempre”, y esto no es verdad, un solo evento no favorable en una relación no puede romper la confianza para siempre, siempre se puede volver a construir.

Cuando una pared es fuerte y tiene cimientos sólidos y se le da un golpe (hablando de manera figurada), no se va a caer. Si la confianza se ha construido sobre algo grande, va a tener un impacto, pero no va a tirar la pared.

La confianza auténtica, implica saber que yo no puedo saber todo del otro, no puedo controlar sus elecciones. Si la confianza es auténtica, estoy abierto a que el otro puede fallar (todos los seres humanos somos falibles) y de todos modos tomar el riesgo de seguir construyendo, porque una relación débil con cualquier acuerdo roto se rompe y una relación fuerte con un acuerdo roto se para en la elección de volver a confiar para construir confianza.

Si no se establecen acuerdos ni se cumplen se cae en relaciones cínicas, donde la palabra que empeñamos en esa relación ya no vale nada, porque no está sustentada con hechos ni con acuerdos cumplidos.

La confianza auténtica, sin caer en el cinismo estamos dispuestos a crear confianza, sabiendo que el otro a veces rompe con su palabra. Hay conversaciones en el grado en el que somos confiables, y en otros no. Como por ejemplo, en que mi pareja puede cuidar a los hijos igual que yo, por eso es importante tener claro en que sí y en que no vamos a confiar, porque cuando el otro falle, ya no hay sorpresa, ni ofensa, y la relación está más fortalecida porque está propensa a que ese quiebre suceda.

Y tú, ¿estás listo para confiar?

 

Liliana Gerardo Rodríguez Coach de vida, ejecutivo, multidimensional y sistémico
Lic. Estudios Latinoamericanos en UNAM, Especialidad en Historia económica en México UNAM, Posgrado en Filosofía UNAM, Coach Profesional Certificado Ontológico, ejecutivo, multidimensional y sistémico, Líder de Proyecto de Desarrollo Rural (Desarrollo Social)
Cel. 5539888618
Correo: lilianagero@hotmail.com

Acerca del autor: L. C. Coaching (2 Posts)


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