Las mentiras piadosas del Marketing

Por Diana Alarcón Elizondo
Twitter: @dianapat23

Por culpa de esta columna me he vuelto más reflexiva en cuanto a mi vida, pero sobretodo a lo que se refiere mi trabajo. Caminamos por las calles y las vemos infestadas de publicidad, abrimos las revistas, nuestros celulares, viajamos en Metro, vemos la tele… en fin, todo está lleno de anuncios con mensajes de “cómprame, cómeme, llévame a casa”, “después de verme y tocarme no podrás vivir sin mí”.

De eso se trata la mercadotecnia, de hacerte creer que necesitas de manera desesperada ese artículo, ese celular, esa sala, esa blusa en especial, y que gracias a ello tu vida va a cambiar muy favorablemente y que nadie más lo va a tener más que tú. La mercadotecnia nos vende sueños, promesas que no siempre se cumplen (porque no leímos las letritas pequeñas de hasta abajo).

Ejemplos latentes son las promociones de café (el de la Sirena Verde es el experto), iPhone que es un teléfono inteligente del cual desde meses antes esperamos con ansia su nuevo modelo y hacemos filas de dos días solo por tenerlo en nuestras manos, aunque la verdad no tenga taaantas maravillas de un modelo a otro como se nos hace creer. Las marcas de maquillaje son las reinas del engaño. Figúrense nomás, hace una semana fui a un taller de técnicas de maquillaje, donde una de mis compañeras llegó muy orgullosa con todo lo nuevo que el “guapo” vendedor le había enjaretado, cuando en realidad todo lo que le prometió (luz a su rostro y tal vez un nuevo novio), no iban acordes con su tono de piel, este es un caso para rola de Lupita D´Alessio.

El dichoso “Buen Fin” que ilustra perfecto el párrafo de arriba, pero que de cualquier manera aunque la gente sepa “la mentira”, siempre se la cree, se deja llevar y ahí va a comprometer su aguinaldo. Por algo este fin de semana con “descuentos nunca vistos”, donde los precios se inflan y terminamos pagando lo mismo), sí, tan solo un par de semanas antes de que llegue Santa Claus.

Dentro de la parte de Relaciones Públicas, contar con campañas de MKT (verdaderas) y/o de trabajar en conjunto con el área, nos brinda una oportunidad de dar a conocer a nuestro público objetivo todo lo que estamos “campañeando”, solo que de una manera orgánica y más que nada congruente con todo nuestro plan. “Todo suma”, como diría mi socio Horacio Quintana.

Pero no solo las marcas de consumo llevan a cabo sus estrategias de imagen. Hoy en día los políticos contratan agencias integrales de comunicación y de MKT (sobretodo digital)… o, ¿a poco pensaron que Trump ganó solo porque sí? Fue gracias a los millones de spots publicitarios multiplataforma que utilizó, aquí en México y en muchas partes del mundo, pasa lo mismo.

Hoy en día las marcas tienen que vender lo que realmente promueven y hacerse responsables, porque luego vienen las crisis de medios y no saben qué hacer. Hace años, además de ir a la PROFECO no tenían (mos) con quién quejarse (nos). Ahora lo mas práctico es ponerle un “tuitazo” a la marca y hasta copiarle a Laura Zapata, Carmelita Salinas y hasta a Wanda Seux para que porfis les den apoyo retuiteando su problema. También escriben toda la historia en sus muros de Facebook hasta que les hagan caso y resuelvan. Si no me creen, pregúntenle al señor Jorge Garralda el secreto se su éxito: “¡no se deje!”.

Si se dice que “ser monedita de oro y caerle bien a todo mundo” no es posible, imagínense para una marca, es el triple de complicado, pero de alguna u otra forma deben conseguirlo. Fidelizar a los clientes es algo sumamente importante, y eso solo se consigue con la verdad, con un trato amable y con todas las áreas trabajando a la perfección, si hasta el valet parking que te recibe el coche al llegar a las instalaciones de la compañía tiene que ver.

Detalles como estos tan sencillos, afectan la reputación de una marca de por vida, y será difícil que puedan volver a confiar en ella si se decepciona al consumidor. Debemos luchar por una publicidad comprometida y que cumpla lo que nos dice (con y sin letras pequeñas), pero por encima de todo, que sepa ser responsable en las fallas que llegue a cometer.

¡Nos leemos en la próxima columna si Dios, la inspiración, pero sobretodo, si mi editor que jamás se queja de nada, me lo permiten!

Acerca del autor: Diana Alarcón (220 Posts)

Diana Alarcón Elizondo es especialista en el manejo de las Relaciones Públicas. Desde hace 19 años se ha dedicado en llevar a cabo estrategias para el posicionamiento y prestigio de diversas marcas de consumo, tecnología, lujo, estilo de vida entre otras.


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