La visión femenina en las Relaciones Públicas

Por Diana Alarcón Elizondo
Twitter: @dianapat23

Aún faltan algunas semanas para celebrar el Día de la Mujer, en el mes de marzo, lo sé. Es una fecha que como cualquier otra celebración dedicada a honrar a algo o a alguien debería de festejarse todos los días. 

En esta columna ya hemos abordado y auto festejado todo lo que hacemos las mujeres en el campo de las Relaciones Públicas, y solo es un breve recordatorio de cómo contribuimos en nuestro entorno laboral así como en nuestras vidas.

Parece fácil, pero aunque algunos hombres todavía se empeñen en no aceptarlo, somos una parte fundamental para el desarrollo de los proyectos, incluso desde la etapa de la prospección o famoso “pitch. Tener a una o varias mujeres en un equipo de trabajo desde el inicio (además de embellecer las juntas de trabajo), le brinda más confianza al cliente, ya que su marca se verá reflejada desde todas las vertientes o puntos de vista.

Las ideas “rositas”, sensibles, innovadoras y frescas de las mujeres son únicas, y no por ello
tienen que ser feministas o para tirarle o apuntar con el dedo al sexo opuesto como muchos creen. Le damos esa chispa única, con esa visión que nos distingue (recuerden que por algo nos dicen stalkers), cuando queremos algo, lo conseguimos sin duda alguna.

Dicen que las mujeres somos “multitask”, muchas se despiertan antes que el gallo de los Corn Flakes: hacen el desayuno, contestan mails desde las 7 am, manejan para dejar a los niños a la escuela, regresan a atender al marido para después irse al trabajo y convertirse en otro personaje. Por la tarde o noche regresan, hacen la cena, ven las tareas, atienden la casa, y hacen esto todos los días. Sin duda, es una labor titánica que debe enorgullecer a todas ellas.

Por algo, en la mayoría de los equipos o proyectos de Relaciones Publicas, siempre hay una
o varias mujeres formando parte. Las ventajas son miles, por ejemplo: le damos valor a lo afectivo, que no es lo mismo que tomarse las cosas personales. Nos preocupamos un poco más por los demás, algo así como llevarle la manzana al profe, cuando éramos niñas. A diferencia de nosotras, los hombres valoran más la parte corporativa, el logro de objetivos y los resultados prometidos.

Las mujeres tenemos la capacidad de hablar más, por lo que muchas veces lo utilizamos para expresar nuestras ideas y llevarlas a cabo. Así resolvemos los conflictos, comunicándonos. Los hombres a veces por miedo, no lo hacen.

Sin duda, para cualquier proyecto se necesitan equipos de trabajo mixtos, con el fin de fomentar la creatividad. Nosotras creamos espacios para compartir opiniones, involucrarlos a todos para que se sientan motivados. De pronto, los hombres solo son tomadores de decisiones y ordenan equipos, pero al momento de la ejecución, nosotras nos pintamos solas.

Por algo las mujeres son las tomadoras de decisión en la casa. Muchas campañas de productos van dirigidas a ellas, las empresas saben de sobra, que si a ella le gusta, el sofá soñado estará en casa muy pronto. Si no me creen, pregúntenle a la esposa de mi editor, el les dirá que no miento.

¡Nos leemos en la próxima columna si Dios, la inspiración, pero sobretodo si mi editor, que seguro anda creando grandes proyectos con su esposa (que me consta que sí), me lo permiten!

Acerca del autor: Diana Alarcón (233 Posts)

Diana Alarcón Elizondo es especialista en el manejo de las Relaciones Públicas. Desde hace 20 años se ha dedicado en llevar a cabo estrategias para el posicionamiento y prestigio de diversas marcas de consumo, tecnología, lujo, estilo de vida entre otras.


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