El arte de “robar” en las Relaciones Públicas

Por Diana Alarcón Elizondo
Twitter: @dianapat23

La semana pasada me vino a la mente la famosa frase de Pablo Picasso “Los grandes artistas copian, los genios roban”… Entonces, ¿todos los genios son ladrones de ideas? Lo que es cierto es que mucho del arte de estos genios no surge así como así, tienen que basarse en ideas y “copiar” a sus colegas para crear su obra.
Para mí o para las Relaciones Públicas no propiamente es válido. En nuestros días esto del “robo o plagio de ideas” para implementar en proyectos, se da en todas partes.

Últimamente he visto más la práctica de “robar”, las redes sociales son una prueba viviente y muchos de nosotros lo llamamos “inspiración”. Lo vivimos todos los días, por ejemplo cuando pones una frase o imagen que seguramente te volaste de otro lado, y te lo atribuyes como tuya. Esta parte parecería no importar pero deja ver qué tipo de persona es la que se la pasa copiando para tratar de ser original o simplemente subirse al “tren del mame”.

En el mundo de la comunicación, el robo de ideas es algo muy común (por desgracia). Es usual que las marcas busquen a una agencia para que les proponga un proyecto innovador. Curiosamente, después de que fuiste a presentarles o mandaste tu propuesta, jamás te volvieron a buscar y a los dos meses ya ves tus ideas plasmadas por ellos mismos. Otro caso grave es el entrar a “pitches” o concursos, y que por favoritismo, el mismo cliente les pase “el pitazo” de las ideas de las otras agencias para que ellos ganen. Señores, no solo en la política o en las elecciones electorales se dan casos de favoritismo.

¿Qué hacer? ¿Llorar, patalear, mandarlos golpear o simplemente aguantarse? Es cuando empiezas a creer en la yoga, en los darmas y piensas que hay esperanza y que el karma existe.

Después de robarse una idea, se requiere de una enorme genialidad, la necesaria para hacer de una inspiración, de una o varias ideas, algo nuevo, único y singular.

A algunos nos queda la esperanza y esos consejos que nos daban nuestros papás o nuestros profesores de chavitos “lo que mal empieza, mal termina”. Por un lado, podemos quedarnos tranquilos de que el saber está en nosotros mismos. Para ejecutar una idea y desarrollarla, se necesita obviamente conocimiento, pasión y callo al día a día para resolver los retos diarios.

Robar ideas hoy día es una necesidad pero tampoco hay que pasarse de lanza o encima de las demás personas, hay que hacerlo discreto o con estilo, es solo tomar IDEAS, no robarse el texto completo. El tener la capacidad de observar lo que pasa allá afuera con otras marcas, otras agencias te permite generar ideas con más valor.

Si no sabes cómo hacerle, te recomiendo que te pongas a trabajar primero y luego vayas a “robar” a través de las revistas, ver que están haciendo las marcas. Métete a una expo (de paso haces networking), platica con el Abuelo de Heidi, él se la sabe de todas todas con aquello de la experiencia. Aunque te arda, checa a la competencia. Una vez que estás empapado de todo esto, te inspiras y tu robo se vuelve una idea propia. Si haces exactamente lo mismo estás copiando.

¡Nos leemos en la próxima columna si Dios, la inspiración y mi editor que no le copia a nadie me lo permiten! Les dejo también con otra frase matona de David Bowie: “El único arte que estudiaré serán las cosas de las que pueda robar”.

Acerca del autor: Diana Alarcón (245 Posts)

Diana Alarcón Elizondo es especialista en el manejo de las Relaciones Públicas. Desde hace 20 años se ha dedicado en llevar a cabo estrategias para el posicionamiento y prestigio de diversas marcas de consumo, tecnología, lujo, estilo de vida entre otras.


2 Responses to El arte de “robar” en las Relaciones Públicas

  1. Karime H dice:

    Es que ya ni “arte” es… ya es un robo cínico y descarado. Ya me han hecho dos… ¡DOS! y uno de ellos sí fue cínico-notienenabuela… y el cliente presume de su reinado en creatividad.
    #NoVuelvoAPitcharNada

  2. Tienes mucha razón Kari, el consuelo es que el talento lo tenemos nosotros. Una cosa es copiar, pero a la hora de ejecutar…ahi te encargo. Te mando mil besos!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *