Los mejores publirrelacionistas para tu campañas

Por Diana Alarcón Elizondo
Twitter: @dianapat23

Seguramente muchas veces en tu vida, te van preguntando dónde trabajas.
Dicen que todo lo que eres se refleja, por lo tanto hablando de tu trabajo, se nota cuando te gusta a lo que te dedicas y no es necesario esforzarte (tanto) para sobresalir. Inmediatamente, al disfrutar lo que haces, te vuelves un promotor natural del lugar que te acompaña por lo menos ocho horas al día, y es el testigo de tus alegrías, tristezas y del ir y venir de tus tuppers, saliendo del microondas de “la
cocinita” o el comedor de tu oficina.

Pero sí, ya va a salir la ogra que hay en mí, ya que la mayoría de las personas casi no hablan favorablemente de su trabajo. Solo basta un poquito de confianza con el otro parlante para dejarnos ir “como hilo de media” y compartirle cuánto odio le tienes a tu jefe, a tu cliente, a Martita la que limpia, y sobre todo lo que se pierden porque no te pagan lo que vales, que no te valoran, etc.

¿Se imaginan si todas estas personas hablaran súper bien de sus trabajos? Primero, los voltearían a ver más seguido dentro y fuera de sus empleos, generando tal vez más proyectos y ofertas de trabajo, un mejor ambiente de trabajo y un mejor sueldo. Hasta en sus mismas redes sociales serían mucho más positivos. De hecho, por ahí leí que los contenidos compartidos por los empleados de una empresa tienen ocho veces más impacto, que los que se publican en los canales internos de la compañía.

También a ellos son a quienes les conviene tener este positivismo cibernauta, ya que nunca sabemos quiénes los están leyendo. Hoy en día muchas empresas, se fijan en lo que publican sus colaboradores para darse una idea de su personalidad, siendo una especie de Rayos X más que fidedignos.

Un empleado comprometido, termina siendo el mejor embajador de su marca. Si bien por ejemplo, a nosotros los publirrelacionistas nos toca promoverla hacia el exterior, ya sea entre los consumidores y/o medios de comunicación, los demás , si es que están felices, lo harán desde sus trincheras, y sin necesidad de imposiciones.

Pero no todo es culpa del empleado, muchas veces la parte directiva de las empresas o las áreas de RRHH no llevan a cabo programas de mercadotecnia interna, que incluya programas de incentivos y/o de integración. Ellos son quienes deberían saber que sus empleados son los principales promotores de sus marcas, sea quien sea.

Para llegar a este punto, es necesario tenerlos motivados (bueno, tampoco abusen que no es fiesta) , pero más que nada apoyados, haciéndoles saber lo importantes que son para la compañía (aquí tampoco abusen, porque también luego el ego los hace viajar hasta más arriba del archivero).

Los colaboradores son el canal y testimonio más creíble que los propios voceros oficiales, sin duda son una inversión ganadora. Con esto no quiero decir que las empresas deban ceder a todo lo que ellos quieran, para ello deberán seguir existiendo normas y reglas.

La base del éxito es el compromiso que la compañía tenga hacia sus empleados, y los hagan sentir apoyados y reconfortados. Un colaborador motivado puede llegar a la luna si se lo propone, y de paso darle las gracias a las empresas que lo apoyaron. Eso señores, es lo que llamamos Relaciones Públicas.

¡Nos leemos en la próxima columna si Dios, la inspiración, la depresión post-Luismi y sobretodo, si mi editor que es un publirrelacionista natural, me lo permiten!

Acerca del autor: Diana Alarcón (245 Posts)

Diana Alarcón Elizondo es especialista en el manejo de las Relaciones Públicas. Desde hace 20 años se ha dedicado en llevar a cabo estrategias para el posicionamiento y prestigio de diversas marcas de consumo, tecnología, lujo, estilo de vida entre otras.


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