AMLO y el fin de la era del frijol con gorgojo

Por Diana Alarcón Elizondo
Twitter: @dianapat23

Como dice el dicho de que no hay fecha de que no se cumpla, este 1 de diciembre llegó al poder presidencial el señor Andrés Manuel López Obrador, convirtiéndose en el mandatario número 79, de acuerdo con el listado de Mexico Desconocido. Por fin, la vida le hizo justicia a este hombre, quien desde muy joven ya andaba en esto de la política, pero sobretodo con pensamientos muy altos, hasta lograr lo que quiso. Fueron más de 12 años en campaña, los cuales este fin de semana le rindieron frutos.

Desde muy temprano, este 1 de diciembre, todo el pueblo mexicano estuvo pegado a las noticias, a las redes sociales y hasta haciendo fila en Los Pinos, el ahora centro de cultura más importante de México. Después del saludo con EPN y la entrega de la banda presidencial, muchos percibimos a un AMLO orgulloso de su triunfo, pero sereno y hasta un tanto elocuente en sus palabras.

Acompañado por la crema y nada de los jefes de estado de muchos países del mundo, donde mi Rey Felipe de España era el más guapo de todo San Lázaro (¡el cadete qué!), comenzó su discurso hablando de la transparencia con la que se regirá su gobierno, donde también llegará una nueva era en el régimen político, con una transformación profunda y radical.

Por cierto que el único que faltó a la reunión fue Nicolás Maduro, quien seguramente después de ver las manifestaciones en las calles por su llegada y los abucheos en San Lázaro cuando le decían “dictador”, hicieron que mejor se esperara a la hora de la rica comidita que se ofreció en Palacio Nacional y disfrutar del triunfo, ya en petit comité en compañía también del “socialité” de México.

Para este nuevo gobierno, la austeridad será la madre de todas las causas y terminará con los privilegios de la alta burocracia. Si no me equivoco el señor presidente llegó a la Cámara de Diputados en su clásico Jetta color blanco. Dijo que trabajará 16 horas al día, comenzando a las 6 am con una rueda de prensa para informar sus actividades (así como cuando era jefe de gobierno de la CDMX). Con este anuncio, los publirrelacionistas ya no nos sentiremos solos, por fin alguien que se levante igual de temprano con nosotros, y nos brinde apoyo moral a la hora del tráfico de Jetta a Jetta.

Sinceramente, con las palabras que escuchamos este 1 de diciembre, no hubo nada nuevo. Coincido con el análisis de Héctor Aguilar Camín, observando que durante esta toma de protesta AMLO no reconoció ningún logro o algún aspecto positivo de la gestión de sexenios anteriores, y reconozcamos que sí ha habido unos cuantos. Por cierto, aunque al inicio AMLO fue prudente con EPN agradeciéndole que no hubiera interferido en el proceso electoral, después se le fue a la yugular aventándole todas las pedradas ante la corrupción y la violencia generada durante su gobierno.

Creo que muchos vimos a un ahora ex presidente desencajado y descompuesto, pero también fingiendo que hablaban de quién sabe quién, fue todo un Roast de Netflix en cadena nacional, ¿a poco no?

Después de esta toma de protesta histórica, muchos nos quedamos con la esperanza de vivir en un México que se transformará gracias a esta nueva era, pero tomemos en cuenta de que no será de un día para otro. Desde hace meses, las conversaciones de todos los sectores se han volcado en miedo y polémica pensando que viviremos en la Venezuela del Norte, si no queremos eso es hora de actuar cada uno y no dejarle o permitirle hacer esto a una sola persona. Es tiempo de cooperar haciendo lo que nos toca con rectitud, empeño pero en armonía.

La columna vertebral de este nuevo gobierno será el terminar con la corrupción, el origen de muchas de nuestras enfermedades como sociedad, como la inseguridad o la violencia. Ahora viene la era de las acciones prometidas, pero también de cuestionar si todo lo que se nos planteó es posible llevarlo a cabo, y saber si contamos con los recursos suficientes para hacerlo. A la fecha tenemos un país lleno de batallas, herido pero más que nada, saqueado. Confiemos, pero también vigilemos que la honestidad y que la fraternidad prometida desde el gobierno, sea una forma de vida a partir de ya.

Sea como sea, gracias a su terquedad o empeño AMLO llegó a la presidencia y su onda deberá ser gobernar de hoy en adelante con paz y no como un tono de amenaza como lo son todos sus discursos. Pensemos positivo y que de hoy en adelante se acabó el frijol con gorgojo para todos, no solo para unos cuantos.

Desde hace unos días siento a un AMLO más asesorado por su equipo de comunicación, el cual tiene hoy más que nunca mucho por hacer. Lo vemos más asentado y relajadito, sobretodo en sus redes sociales, plataformas que ayudaron en gran medida a conseguir su victoria. Aunque le pese y hable de austeridad, va a tener invertirle a un cochecito nuevo, ir a SAKS por unos trajecitos de marca para sus giras presidenciales o para cuando se suba a vuelos comerciales, porque a partir de hoy lunes, el avión presidencial que no tiene ni Obama y que llevó a EPN por última vez al G20 en Buenos Aires, Argentina “lo vamoj a vender”.

Y como entramos al tema de la austeridad y de cambios radicales, seguramente las marcas ya deben estar muy puestas para patrocinarle sus vuelos y su ropita a cambio de “tuits” en agradecimiento #ideamillonaria.

Bueno, después de esta gran última “ideooota” que le acabo de dar a mis colegas, los dejo porque voy a hacer fila para conocer cada uno de los rincones de Los Pinos y de paso echarme un café ahí mismo, porque ¿si pensaron en eso, cierto? Bienvenido AMLO, tu era de memes presidenciales queda oficialmente inaugurada.

¡Nos leemos en la próxima columna si Dios, la inspiración, la cuarta Transformación pero sobretodo si mi editor que seguramente ya se me adelantó a visitar Los Pinos para llevar a su hija a pasear, me lo permiten!

Acerca del autor: Diana Alarcón (262 Posts)

Diana Alarcón Elizondo es especialista en el manejo de las Relaciones Públicas. Desde hace 20 años se ha dedicado en llevar a cabo estrategias para el posicionamiento y prestigio de diversas marcas de consumo, tecnología, lujo, estilo de vida entre otras.


2 Responses to AMLO y el fin de la era del frijol con gorgojo

  1. Elin Grediente dice:

    Pues como cuando nos prometieron “La ciudad de la Esperanza” y nos quedamos con línea dorada del metro

  2. JOSE LUENGAS dice:

    No es un cambio de gobierno, es un cambio de modelo de país. Quitar los fundamentales del sistema trazados los últimos 36 años para implementar otros, que como en el caso del aeropuerto de Santa Lucía nadie sabe cómo es el proyecto final, pero van a ser “buenísimos”. De cara a la gran incertidumbre que ha generado no es tan buena noticia los cambios en el modelo de comunicación social de las dependencias. Eso no ayuda a la correcta comunicación de sus acciones.

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