Las marcas de pegamento nacieron en… ¡un laboratorio de Kodak!

Por Armando Enríquez V.
Twitter: @cernicalo

Los logos y las imágenes con las que se identifican las empresas dedicadas a la producción de pegamentos de alto contacto forman parte de la cultura popular.

Todos conocemos la imagen del albañil cuyo casco esta pegado a una viga de acero de construcción y el hombre se mantiene pegado a pesar de no tener los pies en el piso. Kola Loka o Krazy Glue en inglés ha utilizado esta imagen como referente de su marca de pegamento.

Existe otra marca menos conocida en México cuyo nombre es Super Glue que tiene como imagen un auto colgado y pegado a dos piezas metálicas que conectaban al gancho de una grúa. El auto como en el caso del trabajador de la construcción se sostiene en el aire gracias al super pegamento que une las piezas al gancho de la grúa. Se dice que esta imagen surgió de un concurso que se llevó a cabo en un depósito de chatarra y que fue promovido por una estación de radio en Estados Unidos, así de vaga es la información que esta marca Super Glue da acerca del origen de su logo.

Lo cierto es que todos estos adhesivos instantáneos de gran resistencia tienen su origen en los laboratorios de la legendaria empresa Eastman Kodak que durante la II Guerra Mundial, cuando los investigadores de la marca al mando del doctor Harry Coover trabajaban con diferentes plásticos tratando de obtener miras para rifles transparentes. De esa manera el doctor Harry Coover trabajó con un material llamado cianoacrilato que fue rápidamente descartado por lo adhesivo que resultaba.

Harry Coover nació el 6 de marzo de 1917 en Newark, Delaware. Se graduó en la Universidad Hobart y después se doctoró en la Universidad de Cornell. Coover trabajó en Eastman Kodak a lo largo de más de 30 años, empresa en la que alcanzó el puesto Vicepresidente y Director de Investigación y Desarrollo de Nuevos Negocios de la división de Químicos de Eastman. Cuando después de la II Guerra Mundial Coover retomó los trabajos con cianoacrilatos, Se dio cuenta del potencial del material para elaborar pegamentos instantáneos de gran fuerza.

Coover obtuvo la patente de su super pegamento y en 1958 Eastman lanzó a la venta el producto con el poco atractivo nombre de Eastman 910. Al año siguiente salió a la venta bajo el nombre de Super Glue y vino la ya citada prueba del carro que se convirtió en el logo de la marca. Krazy Glue salió a la venta en 1973.

Durante la guerra de Vietnam se utilizó los cianoacrilatos para cerrar heridas de los combatientes en los que estos eran llevados a las unidades médicas y a los quirófanos, salvando un gran número de vidas de soldados que hubieran muerto desangrados en el campo de batalla.

No existe una diferencia real entre Super Glue y Krazy Glue, ambos pegamentos son básicamente lo mismo y sólo se diferencian, de acuerdo con los expertos, en la viscosidad del producto y su rapidez de secado, dependiendo de la versión y especialización del producto. Las diferencias más significativas se encuentran en el empaque y otros detalles que corresponden a la mercadotecnia.

Super Glue, que en su sitio de Internet se define como una empresa que inició vendiendo modelos para armar, centra su producción en tres instalaciones en California, mientras que Krazy Glue con origen en una empresa japonesa llamada Toagosei, fundada en 1933 con presencia y producción en diferentes partes del mundo; Japón, China, Estados Unidos entre otros, comenzó a desarrollar un pegamento con cianoacrilatos al que en un principio llamó Aaron Alpha, pero gracias a la exclamación de uno de los ejecutivos quien expresó su admiración por la sustancia diciendo: “This is the crazy glue.” El nombre del producto para su lanzamiento en Estados Unidos como Krazy Glue mal escrito para crear la marca y los derechos de autor.

Harry Coover murió en marzo de 2011 logró más de 460 patentes y recibió muchos premios por sus desarrollos y descubrimientos científicos, al abandonar Eastman en 1985 se convirtió en el presidente de la compañía Loctite que hoy es parte del grupo Henkel, quienes tambien comercializan pegamentos instantáneos de cianoacrilatos.

Tras su muerte, la hija de Coover declaró que las ganancias en materia de regalías que recibió su padre en vida habían sido magras en comparación con el uso que se había hecho de su descubrimiento de los cianoacrilatos.

Acerca del autor: Armando Enríquez Vázquez (185 Posts)

Productor de Televisión desde 1986. Estudió cine en el CCC. Ha sido colaborador de diarios como El Economista, Punto y Aparte de Xalapa, Ver. Tiene cuatro libros publicados.


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