Las mujeres en el ámbito empresarial

Por Diana Alarcón Elizondo
Twitter: @dianapat23

Desde que el mundo es mundo, las mujeres hemos pasado por diversas etapas en las cuales hemos tenido que pasar por infinidad de obstáculos, vinculados sobretodo a la discriminación, las limitaciones y la inequidad de género. Hoy en día, además de ser madres y amas de casa, cada vez más mujeres trabajan, conjugando ambos roles, intentando avanzar hacia la igualdad de oportunidades, principalmente en el ámbito laboral.

Es increíble que a pesar de la evolución tan rápida que el mundo sufre todos los días, en el tema de las mujeres no haya un progreso notable y sigamos luchando para que nuestras voces sean escuchadas. Según cifras del estudio“Women In Bussines 2019” de la organización Grant Thornton, que se dio a conocer a propósito de la conmemoración del Día Internacional de la Mujer, México se encuentra actualmente situado en el lugar numero 23 en el mundo, en cuanto a puestos líderes ocupados por mujeres. Además, 26% de las mujeres ocupan un puesto directivo, representando ocho puntos menos en relación con el año pasado.

Seguimos luchando, y hoy en día las mujeres nos unimos cada vez más, creando redes de apoyo para además compartir largas charlas con café hablando de su situación personal, también se apoyan cada vez más en el ámbito laboral. Una de estas redes de apoyo es Lady Multitask, creado por cuatro mujeres emprendedoras que captaron la necesidad de crear una plataforma para promover los negocios de muchas mujeres y apoyarse entre sí. Hoy a menos de un año de su fundación, Lady Multitask cuenta con más de 200 mil aliadas en todo México.

Pero no solo son una plataforma virtual. Les puedo contar que la semana pasada llevaron a cabo un taller de conferencias para mujeres empresarias, llevadas a cabo por importantes ponentes como Gina Diez Barroso, Sofia Aspe, Amanda Berenstein, Patricia Armendariz, entre otras, quienes compartieron a muchas mujeres, sus propias historias laborales, las cuales fueron más que inspiradoras. Estoy segura que antes de escucharlas, muchas de las mujeres que se dieron cita en esa amena mañana, tal vez pudieron pensar que a varias de las panelistas, la vida les dio todo en charola de plata, pero no fue así.

Desde su propio mundo, también tuvieron que quitarse barreras mentales y tal vez enfrentarse a personas que nunca creyeron en ellas. Desde su entorno lloran, ríen y sienten como todas las demás,
es la maravilla de poder contar con este tipo de encuentros.

El lugar donde se llevó a cabo esta reunión, fue en Co-Madre, lugar un lugar ideal de co-working femenino y para la creación de comunidades para mujeres, donde también las asesoran para crecer de manera profesional, y a creer en ellas mismas, gracias a los cursos y talleres que organizan con frecuencia. Además, el café y toda la carta de alimentos saludables que tienen y que puedes disfrutar mientras trabajas, también para apapacharte de todas las formas posibles, es de primera. Si creías que ya lo habías vivido todo, también en Co-Madre te hacen manicure, pedicure, secado de cabello y hasta te cuidan a tus hijos pequeños en su ludoteca. Así sí da gusto trabajar, ¿no creen?

El principal común denominador de esta conferencia fue el creer en nosotras mismas, reconocer el poder que tenemos y no confundirlo con dominio, el poder es lograr lo que realmente queremos en la vida, tomando riesgos y transmitiendo nuestro valor. Hay que tomar el estandarte del feminismo sano, ese que no pasa encima de los demás o se la pasa reclamando todo lo que no tiene, o de lo “malos” que son toooodos los hombres, porque tampoco es así.

Desde el ámbito empresarial para las mujeres, el objetivo urgente es la igualdad de salarios. Hay que quitarse tapujos y dejar de sentirnos culpables por pedir aumentos de sueldos o por salir en la noche dejando a los hijos con su papá o con la nana.

Sin las mujeres en una empresa, no hay la misma percepción, sensibilidad, creatividad, perspicacia y sobretodo ese compromiso diario, el mismo que tenemos en nuestras mismas casas, de las que venimos corriendo después de hacer mil actividades previas. Ahora imaginen si existiera el trabajo en equipo de hombres y mujeres, la empresa crecería mucho más rápido.

La participación, el trabajo en equipo y comienzo del cambio hacia la igualdad de géneros, debe comenzar desde el hogar y compartir tareas y responsabilidades, ya no hay que tener miedo pedir ayuda. Hoy en día es un poco más notorio este avance dentro de las empresas, pero no en las casas o en el ámbito social. No dudemos, el hombre de hoy es distinto, mucho más abierto y cooperativo, la responsabilidad debe ser la misma para los dos. No es justo que las empresas nos pidan el 100% de nuestro tiempo y energía, como para llegar a nuestras casas y cumplir con otro 100%.

Y como les dije la semana pasada en esta misma columna, la responsabilidad de nosotras y nosotros los publirrelacionistas es promover el empoderamiento femenino, considerándolo en nuestras campañas y estrategias de nuestros clientes. Hay que contagiar con un mensaje de igualdad, paz y  respeto hacia nosotras.

Ya saben que el tema de las mujeres da para muchas columnas, hay que seguir alzando la voz desde nuestras vidas y profesiones. Gracias a la tecnología y a plataformas como Lady Multitask y Co-Madre, podemos leer y compartir grandes historias de mujeres con una nueva visión para ayudar. Gracias a sitios como Co-Madre, podemos sentirnos apoyadas con un espacio donde podemos conocer cara a cara a muchas mujeres como nosotras, esas que vamos navegando en el mismo barco y para el mismo camino.

El día que muchas más mujeres despierten y se den cuenta de sus capacidades y hacer lo que les gusta, van a inyectar incluso muchas gotas de optimismo a los demás, no sólo a las mujeres. Cuando una mujer se conecta con sus hijos a través de su propio éxito, se los transmite de inmediato, ayudándoles a forjar relaciones más sanas y afectivas. Pueden estar más que orgullosos por tener una mamá que sabe resolver problemas y superar los retos que diariamente se le presentan.

No dudemos, desde el lado “rosa”, tenemos el mismo poder que los hombres, si no pregúntenle a Yalitza Aparicio, que nos ha sorprendido como oradora en la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en Suiza, dando el justo reconocimiento a todas las trabajadoras del hogar, y todo gracias a su participación en la multipremiada película Roma.

Hay que arriesgarse y ensuciarse las manos, actuar y buscar el “cómo sí” y saber combinar la vida laboral y la empresarial, ese es el verdadero liderazgo y el poder femenino.

¡Nos leemos en la próxima columna si Dios, la inspiración, pero sobre todo si mi editor que seguramente anda muy ocupado con sus nuevas tareas empresariales, me lo permiten!

Acerca del autor: Diana Alarcón (284 Posts)

Diana Alarcón Elizondo es especialista en el manejo de las Relaciones Públicas. Desde hace 20 años se ha dedicado en llevar a cabo estrategias para el posicionamiento y prestigio de diversas marcas de consumo, tecnología, lujo, estilo de vida entre otras.


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