¿Por qué trabajar con “influencers”?

Por Diana Alarcón Elizondo
Twitter:
@dianapat23

Hace tiempo nuestra forma de entender la comunicación y de generar estrategias dio un vuelvo de 180 grados. Internet y las redes sociales han servido como trampolín para un nuevo grupo de “celebridades”, llamados influencers. La capacidad de generar engagement y decisiones de compra de los consumidores han ayudado a elevar el posicionamiento y ventas de muchas marcas, productos o servicios en México y en el mundo.

Influencers hay para muchas categorías, aunque muchos de estos se dejan ir con el mejor postor, y por lo menos en nuestro país es muy normal verlos anunciando distintos tipos de marcas de vino, sistemas o programas para bajar de peso, marcas de ropa, cosméticos, etc.

Trabajar con influencers, celebridades, lideres de opinión y hasta instagramers como se les llama, no es cosa fácil pero tampoco es algo descabellado. Sin embargo, no todos los influencers son necesarios para nuestras marcas, hay que analizar muy bien a dónde queremos llegar. Tampoco tenemos por qué realizar campañas constantes de este tipo (ni tenemos el presupuesto, en la mayoría de los casos).

Para empezar, hay que seleccionar muy bien al candidato o candidatos idóneos para transmitir el mensaje correcto. Es vital que tenga objetivos e intereses comunes con la marca, y sobretodo que sea un fiel creyente y consumidor de la misma. Hay que ser congruentes. Acabamos de ver el caso de la famosa youtuber vegana Rawvana, quien perdió miles de seguidores al ser descubierta comiendo pescado. Ante esta publicación y ver que ella rompía sus votos de no consumir carne de animal, comenzaron toda serie de comentarios en su contra catalogándola de “farsante”.

Es que de alguna manera, no hay que olvidar que un influencer es una persona común y corriente, por eso lo que dicen en sus redes es la ley para muchos de sus seguidores, quienes los ven como la más pura inspiración.

Ojo, en el camino también te encontrarás con bloggers que te escribirán pidiendo producto gratis y descuentos para sus seguidores y que, a pesar de tener una comunidad con más de 10 mil fans, que muchos de estos suelen ser comprados, carecen de influencia.

Trabajar con “famosos” requiere mucho tiempo, dedicación y a veces mucha paciencia. Las marcas son las encargadas de proponerles contenidos con sentido y cabida hasta en la misma marca personal de la celebridad.

Por otro lado, les reitero que es muy importante el marcar perfectamente la estrategia de comunicación a seguir porque existen otra alternativa además de los influencers, a esta se le llama: microinfluencers (seguramente como tú o como yo). Existe la creencia de que, para tener éxito, debemos llegar a un acuerdo con una persona que tenga un alto número de fans, pero esto no siempre es así.

Para empezar, las celebridades que ya tienen cientos de miles de seguidores, muchas veces las personas los ven como seres inalcanzables o de plástico. Además, cualquier acuerdo de colaboración con ellas será más caro. Además, reduces tus posibilidades de impacto, porque tan solo alcanzarás a los seguidores de dicho influencer.

La opción alternativa que, cada vez, se encuentra más extendida es la de hacer campañas con microinfluencers. La única diferencia es que tienen menos seguidores, lo que sí puedo garantizarte es que son 100% reales.

Entre sus ventajas, muchos de ellos aceptan colaboraciones a cambio de productos o servicios gratis (si les gusta la marca y se sienten identificados con ella), sus tarifas son más baratas (en caso de que acordemos un pago) y logramos un mayor número de impactos.

Desafortunadamente el éxito de una campaña con influencers es un poco difícil de medir. Las marcas podrían ver el incremento de sus seguidores en sus redes sociales, tendrán que estar muy al pendiente de las ventas.

Hoy en día, a los influencers se les requiere cada vez más en campañas de responsabilidad social con alguna marca. Créanme que esto es un gran impulsor de ventas y sobretodo de buena imagen para la misma empresa.

A los influencers también hay que dedicarles tiempo y Relaciones Públicas. Por favor de pronto mándenles un regalito y que no sea precisamente para que lo suban a sus redes, hay que tenerlos apapachados, créanme que como son de carne y hueso, siempre es lindo tener detalles con ellos, simplemente de corazón. Su ayuda junto con una buena estrategia, puede llegar a tener grandes resultados.

Por último les digo que, un buen “influencer” también debe o debería generar contenido (y valioso caraj…@#¢∞¬÷÷mbas), además de compartir sus experiencias junto con sus miles de historias y selfies. No hay que olvidar que la gente los sigue, por ser una inspiración para ellos.

Eso sí, no vayan a confundir influencer con periodista, o sustituto de periodista. Son profesiones completamente distintas. Las nuevas tecnologías de comunicación han fortalecido la libertad de expresión, pero que no propiamente son periodismo. Las redes sociales fungen sólo como plataformas para la divulgación de ideas, pero son espontáneas nada más. Por otro lado, el periodismo profesional tiene exigencias que son para empezar, haber estudiado una carrera, manejo de fuentes, contrastes, mucha investigación que genere toda la veracidad que el lector requiere. Gracias a esta espontaneidad y el pensar que ya cualquiera es periodista, se agradecen las historias bien contadas y documentadas, obviamente desde la pluma del periodismo. Eso sí, los periodistas tienen mucho más que ganar en este terreno, ya que pueden implementar algunas de las formulas de los “bloggers” para atraerlos a sus contenidos y cautivar a ese público.

No hay duda de que el trabajo con influencers es positivo para incrementar la notoriedad de nuestra marca. Si no, ¿por qué lo siguen contratando las grandes compañías?

¡Nos leemos en la próxima columna si Dios, la inspiración, pero sobre todo si mi editor que es un mega microinfluencer y lo que dice o predica es la ley, me lo permiten!

Acerca del autor: Diana Alarcón (301 Posts)

Diana Alarcón Elizondo es especialista en el manejo de las Relaciones Públicas. Desde hace 20 años se ha dedicado en llevar a cabo estrategias para el posicionamiento y prestigio de diversas marcas de consumo, tecnología, lujo, estilo de vida entre otras.


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *