La importancia del color en las marcas

Por Diana Alarcón Elizondo
Twitter: @dianapat23

El mes de junio ha comenzado, y es justo en este mes que se celebra en muchos países del mundo el orgullo LGBT. Justamente su símbolo principal es una colorida bandera, creada en 1978 por el artista y activista Gilbert Baker. Es así como un pedazo de tela con prácticamente los colores del arcoiris se convirtió en el icono más importante del movimiento LGBT.

La idea de la bandera le vino a Baker inspirándose en la naturaleza, y estando en San Francisco, la influencia psicodélica, donde todo se trataba de color, fue que lo animó a elegir la gama de seis colores para la misma, , con el color rojo colocado en el nivel superior de la bandera y el morado en el inferior, tal y como se refleja en el arcoíris.

Aunque hay quienes creen que cada color de la bandera representa una orientación sexual o identidad de género, Gilbert Baker asignó un significado diferente a los colores de la bandera LGBT:

Rosa – sexo
Rojo – vida
Naranja – sanación
Amarillo – luz del sol
Verde – naturaleza
Turquesa – magia
Azul – serenidad
Morado – espíritu

Los seres humanos (a menos que seas daltónico), ubicamos los colores prácticamente en cada segundo de nuestra existencia. Apuesto a que al verlos, siempre se acuerdan de algo o lo relacionan con algo, o les hace cambiar de estado de animo. El color es una forma de comunicación desde el principio de los tiempos.

Por ende, el color es de suma importancia dentro del mundo del marketing y la comunicación. La selección de colores en el diseño de productos, logotipos y demás materiales de comunicación, debe llevar mucho conocimiento. De hecho muchas marcas deben su prestigio a los colores que han elegido.

Ahora que vayan a bañarse, estén en la cocina, o salgan a la calle fíjense en los colores de los productos que estén utilizando. Tal vez por sus colores es que prefieren ese talco para los pies, el café que se están tomando (aunque no sepa tan rico) o el restaurante al que van.

Además de los materiales de comunicación, los puntos de venta deben de reflejar un ambiente positivo, ese que te haga querer quedarte ahí un largo tiempo. Los colores ayudan a crear atmósferas positivas que resulten en más ventas, así como en atraer a volver en el futuro.

Historias de logotipos y de combinaciones de colores en las marcas hay muchas y muy bonitas. Por ejemplo, los colores de Pepsi (rojo, azul y blanco), son los mismos de la bandera de los Estados de Norteamérica, como un símbolo de solidaridad con todos los soldados que combatían en la II Guerra Mundial.

Hablar de México, es hablar de colorido, folclor, de energía y vitalidad. Esto ha llevado a convertirlo en una marca distintiva a nivel internacional, que nos da una identidad envidiable. Gracias al colorido o al llamado “milagro mexicano”, es que los extranjeros se sienten tan maravillados al pisar nuestro suelo.

Si no me creen, vayan a darse una vuelta al Museo del Objeto del Objeto en la Colonia Roma y vean la exposición “México a Color” que montaron junto con Pinturas Comex. En todas las salas podrán ver la percepción del color en México a través de distintos núcleos temáticos. Ahí vas a poder ver desde empaques de antaño, accesorios, maquillajes hasta edificios y obras majestuosas que te harán que las recuerdes de inmediato justamente por sus colores.

Un dato curioso es el nacimiento del “Rosa Mexicano” conceptualizado por el diseñador mexicano Ramón Valdiosera, una referencia del país (se les vino a la mente una cocada, yo lo sé) y que se dio muy rápido como referente en toda clase de productos. Valdiosera captó la onda de que este color era utilizado en la cultura nacional porque el Achiote lograba unas tonalidades parecidas. En 1949 lo presentó en el Waldorf Astoria de NY ante un grupo de estadounidenses. Al termino del evento, la prensa le preguntó sobre el origen del tono, a lo que el respondió que era un tono intrínseco a la cultura mexicana, los juguetes populares, los trajes típicos, los dulces mexicanos y la arquitectura popular, solo se pintaba de ese tono. Una destacada periodista le dijo, entonces es un “mexican pink”. A partir de ese momento, nació el Rosa Mexicano y desde entonces se ha convertido en la identidad nacional y que, de cierta forma, contenía la naturaleza de un pueblo.

En México no existe el miedo al uso del color, las casas, las calles, los mercados y las plazas están llenas de todo tipo de colores y matices. Incluso en los panteones siempre hay color. Para los mexicanos el color es netamente indispensable, es parte de nuestra identidad y nuestra forma de vida. Así que sin duda, el color es un gran hilo conductor de maravillosas historias de Relaciones Públicas, ¿no creen?

Al salir de aquí te puedo prometer varias cosas, vas a salir nostálgico al ver muchos productos de tu infancia o la de tus papás, vas a salir inspirado y volado a comprar tus botes de pintura para remodelar tu casa, vas a apreciar la relevancia del color y la presencia constante en tu vida cotidiana. Y por ultimo, vas a querer comprar todo lo que hay en la tienda del MODO, y vas a querer ir a poner tu candadito del amor junto con los cientos y cientos que tienen en las jardineras de afuera…si, así de romántico como en París, pero en la Roma de la CDMX.

¡Nos leemos en la próxima columna si Dios, la inspiración, pero sobre todo si mi editor el que de pronto no da color (porque siempre se viste de negro aunque estemos en el desierto), me lo permiten!

Acerca del autor: Diana Alarcón (288 Posts)

Diana Alarcón Elizondo es especialista en el manejo de las Relaciones Públicas. Desde hace 20 años se ha dedicado en llevar a cabo estrategias para el posicionamiento y prestigio de diversas marcas de consumo, tecnología, lujo, estilo de vida entre otras.


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