Relaciones Públicas emocionales, una fórmula para cautivar a las audiencias

Por Diana Alarcón Elizondo
Twitter: @dianapat23

La semana pasada platicábamos sobre la importancia del contenido dentro de las estrategias de comunicación y Relaciones Públicas, sin él las marcas obviamente no tendrían como proyectar sus mensajes clave, factor clave (de nuevo) para generar ventas, branding y mayor prestigio y posicionamiento.

El hoy llamado también storytelling es el arte de contar historias para que un individuo llegue a tener un vinculo emocional con una compañía o con un proyecto social. Pero eso de narrar historias o contar cuentos significa mucho más que eso, porque todo mundo te cuentea por todos lados, que su las historias del tip@ que nos trae mal, que si las de la oficina, la anécdota loca, el fin de semana, la mejor noche del mundo, etc, etc, etc.

Contar historias es uno de los impulsores principales de la evolución de los seres humanos, ya que de esta forma se trasmiten conocimientos de todo tipo y en nuestra área, se trasladan las motivaciones.

En el mundo empresarial, les debo de confesar que cada vez me siento más sorprendida por la nula información que muchas marcas dan a conocer, a veces no entiendo hacia dónde va encaminada su comunicación. Lo que tal vez ellos no saben es que de manera interna deben tener una cantidad de historias dignas de contar, para que además de motivar a sus audiencias, generen estas ventas y prestigio que les decía aquí arriba.

Todo este tema semanal me vino a la cabeza porque la semana pasada fui a visitar el Hospital Infantil Teletón de Oncología en Querétaro (HITO). Estuve ahí toda una mañana por cuestiones laborales, pero por más profesionista que seas, tu lado personal siempre está (y debe estar) ahí presente. Todas las personas con las que estuve durante el recorrido que nos dio la encargada de Relaciones Públicas, (una persona dulce, pero de corazón fuerte como debe ser cuando trabajas en un hospital) estábamos un tanto escépticos, sobre todo porque en los últimos años en los medios no hemos visto mas que noticias y mitos acerca de estos lugares, de los manejos que supuestamente hace año con año el Teletón México, que si todo es mentira que no ayudan a los chavitos, que los recursos no llegan, que todo es fake.

Señores, una cosa es lo que suceda todos los meses de diciembre durante el Teletón transmitido principalmente por la cadena Televisa, las lagrimas de Galilea o Lucerito, y otra pisar ese lugar donde todo tiene un por qué (si, hasta el diseño inspirado en una marimba porque la música alimenta el alma) lleno de color, de mucha buena energía, de más de 300 manos que ayudan todos los días, de tecnología de vanguardia, de amor y cariño, de sonrisas, pero sobre todo lleno de casos de éxito, pero que desafortunadamente muy pocos lo saben, y que tal vez si solo haces este recorrido te enteras.

Por ejemplo, el HITO tiene un índice de supervivencia de más del 80% por ciento de los niños que se tratan ahí. También tienen unos aparatos que son únicos en el país y que han costado no miles, si no millones de dólares, que todo el año reciben donativos pero no solo en efectivo, si no también en especie (no solo durante la campaña de Teletón). Que sus gastos anuales para atender a todos estos niños es de 400 millones de pesos y que hacen hasta el ultimo esfuerzo por salvar a los niños cueste lo que cueste. El HITO tiene también una casa para los familiares, terapia de apoyo no solo a los niños, también para la familia entera y hasta les ayudan a muchas de estas a arreglar sus casas, que venden productos en un bazar que tienen ahí permanentemente, en fin…mil historias que dejan mucho para enseñarnos.

Al escuchar y vivir toda esa experiencia, que podrían decirnos “y a nosotros no nos los contaron”, pero si también, salimos tan emocionados y directamente a la caja a donar dinerito porque supimos perfecto que no solo el dinero, si no también la ayuda en especie (otra cosa que nadie sabia) va directamente para el beneficio del hospital y de sus pacientes.

Por eso las Relaciones Públicas no solo se basan en escribir y mandar boletines de prensa y generar entrevistas, hay que llevar a cabo acciones distintas, experiencias únicas para lograr captar aun mas la atención de las audiencias y crearles ese buen sabor de boca y esa fidelidad, que los hará cada que se acuerden del HITO o pasen por ahí, sentirse orgullosos y contentos.

Es que las emociones son el motor que mueve a la sociedad, las que humanizan al propio ser humano. En estos tiempos el marketing y la comunicación vacía han pasado de moda, las personas ya sabemos reconocer a una marca que en realidad de preocupe por sus clientes, por la sociedad en general, por los niños, por el planeta y que reciban algo más que un buen mensaje y ya. Esas son las que se quedan en la mente del consumidor, hasta las que te reciben con una simple sonrisa y hasta piensan por ti.

Por ejemplo, y siguiendo con mis “pi-ar adventures”, la semana pasada me escapé en la CDMX al Museo del Juguete Antiguo, un lugar donde el pasado y parte importante de nuestra historia se quedó ahí plasmada. Ahí te puedes reencontrar con muchos de los juguetes con los que jugabas de chiquit@ y que representan un tesoro invaluable como las Barbies de todas las épocas, las muñecas Lili Ledy, la famosa Casita del Árbol, figuras de todo tipo, trenes, carritos, calcomanías y un acervo de la cultura mexicana que de verdad no vas a creer. No dudo que con estos mas de 40,000 artículos que tienen en exhibición te hagan recordar mucho de lo que tienes en tu interior y que tal vez ya lo tenias mas que borrado de tu memoria.

Justamente en este museo se acaba de inaugurar la exposición para celebrar los primeros 40 años de Odisea Burbujas, el programa de televisión que marcó la época de muchos de nosotros.

Como era lógico, el lugar estaba lleno de chavorrucos que llevaban a sus hijos a tomarse la foto, pero sobre todo a ver todo el acervo de discos, cuadros, artículos y un sinfín de cosas más con la imagen de Pistachon ZigZag el Profesor Memelowsky, Mimoso Ratón, Mafafa Musguito, Patas Verdes y el temido Eco-Loco.

Es que así como las canas y las patas de gallo, la nostalgia también evoluciona y con las estrategias de comunicación debería de pasar lo mismo. Las nuevas generaciones llegaron y con ellas debe de adecuarse el mensaje actual, y sobre todo por los acontecimientos que estén sucediendo en la actualidad. Ahora Odisea Burbujas (personajes que de alguna forma se hicieron parte de nuestra familia) a través de su concepto basado entre la historia mundial combinada con un poco de fantasía, tal como lo veíamos todos los domingos en la televisión, promoverá además de la mugre y el smog tan apreciado por el Eco-Loco, un nuevo mensaje de conciencia ecológica encaminado al cambio climático y al calentamiento global, la realidad de nuestra época actual.

En concusión, y con estos dos casos como ejemplo no basta con desarrollar productos o acciones increíbles si nadie las conoce. Hay que crear campañas y acciones motivadoras e interesantes y que se queden para siempre en el gusto de la gente, sí, así como la euforia por Burbujas y por querer volver a sentir lo que sentíamos los domingos en la mañana, cuando tal vez estábamos disfrutando momentos familiares.

Nuestra marca debe tener personalidad y saber establecer vínculos emocionales sólidos y sobre todo duraderos con nuestros clientes. Las Relaciones Públicas emocionales se concentra en promover sentimientos que generen actitudes y acciones favorables hacia las marcas. La decisión de compra del cliente contiene un ingrediente emocional (hubieran visto las colas para comprar souvenirs de los personajes de Odisea Burbujas y a los clientes ilusionados al tenerlos), gracias a la construcción-marca basada en experiencias, y es lo que hace que esos mismos consumidores sean los promotores orgánicos de la marca.

A estas increíbles historias les urge un departamento de Relaciones Públicas que explote todas esas historias tan llenas de mensajes positivos y de souuuu moch love. ¿Se imaginan si todo mundo conociera más de su interior? Habría mucho más donativos para los CRIT y el HITO y muchas más personas acudirían a este museo a llenarse de su infancia, de su nostalgia para contagiar a las nuevas generaciones y conozcan parte de la cultura de su país.

Las Relaciones Públicas emocionales son las que muchas veces le ponen limón a la herida o miel a los hot cakes de tu vida y por ende, te vuelves un cliente fiel. Marcas sépanlo, en la era moderna ya no solo basta vender productos, vendes beneficios y promesas emocionales

¡Nos leemos en la próxima columna si Dios, la inspiración para crear muchas más historias cautivadoras, pero sobre todo si mi editor, que sabe perfectamente de lo que hablo, me lo permiten!

 

Acerca del autor: Diana Alarcón (313 Posts)

Diana Alarcón Elizondo es especialista en el manejo de las Relaciones Públicas. Desde hace 20 años se ha dedicado en llevar a cabo estrategias para el posicionamiento y prestigio de diversas marcas de consumo, tecnología, lujo, estilo de vida entre otras.


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