La evolución de las Relaciones Públicas

Por Diana Alarcón Elizondo
Twitter: @dianapat23

Con el paso del tiempo hemos visto cambios notables y cierta evolución en la profesión de las Relaciones Públicas. Estas variaciones han hecho que tanto las marcas como las agencias cambien sus formas de pensar y se adapten a los nuevos canales de comunicación para conectar con sus audiencias.

Como todo en esta vida, los medios y los métodos utilizados para alcanzar relaciones eficaces y fructíferas, cambian y avanzan, así como la misma sociedad y su forma de pensamiento. Tan sólo hay que pensar en el pasado, cuando la humanidad comenzaba a comunicarse a través de signos, plasmaba lo que veía en pinturas dentro de las cavernas, para después hablar y finalmente después escribir. Hoy en día, existen muchas formas de comunicarse.

Pero antes del Internet, las audiencias eran audiencias anónimas. Me pongo a pensar muchas veces qué sería actualmente de la vida de un “influencer” si no existiera Instagram o de alguno que otro “colega” de las Relaciones Públicas, que solo comparte la información de sus clientes en su muro de Facebook. No quiero decir que esté mal, pero simplemente las redes sociales (y aún hoy en día) siguen siendo algunas de las herramientas para concretar una estrategia integral de comunicación.

Otro de los nuevos cambios o adecuaciones que vemos recientemente, son la creación de experiencias para los consumidores, ya que gracias a la cantidad de información y rapidez de las redes sociales, ahora se informan más y son más demandantes. La gente quiere más por su dinero o sentirse apapachados con sus compras, vivimos en tanto estrés que toda manifestación de aprecio es bienvenida.

También estamos viviendo una “barbarie” de competencia donde todos somos agencias, somos publirrelacionistas, ya cualquiera le entra al quite al pensar que por conocer a muchas personas ya la hizo en esta carrera (están tan equivocados). Ojalá logremos entender que hasta para diseccionar una rana, es necesario tener los estudios necesarios para hacerlo, lo mismo pasa con las Relaciones Públicas. Hay mucho mercado, créanme, pero también hay mucho qué prepararse y actualizarse. El día que entendamos que el sol sale para todos, ese día trabajaremos en armonía para un bien común, servir a nuestros clientes y volverlos más prestigiados.

Las Relaciones Públicas existen desde que el mundo es mundo y fueron captadas y capitalizadas todavía más desde que el ser humano vive en sociedad, por ahí un poco después de la Segunda Guerra Mundial en Europa y aún más a mediados del siglo XX. En esa época ya eran concebidas como una técnica para conseguir favores de las audiencias que rodeaban alguna organización. La razón fue porque algunos empresarios notaron la necesidad de un área de atención a las demandas y los reclamos de los clientes de una forma amigable. Fue así como surgió nuestra profesión, tan determinante para conciliar, promover y posicionar.

De hecho Adolf Hitler, era un orador por naturaleza y uno de los personajes considerado como uno de los máximos exponentes en las Relaciones Públicas. Entre otras cosas, utilizó la propaganda para persuadir a su público y convenció con mensajes para que otros pensaran lo mismo que él con respecto a la raza pura. Realizó importantes relaciones con sus países aliados. Como esta hay mil casos y anécdotas que dieron pie al nacimiento de nuestra profesión.

Evolución o no, debo decirles que de cualquier forma las Relaciones Públicas siempre han sido una profesión desconocida o confusa. Por más información, eventos, congresos y demás, la gente no termina de entender que es una carrera con muchas vertientes y sobre todo con más pros que contras. Casi siempre se asocian principalmente con la relación con medios, pero va mucho más allá, esto es un trabajo de 24 horas de lunes a domingo. Como su nombre lo dice, las “relaciones con los públicos”, se trata tanto con los públicos internos y externos de las empresas, además de muchas actividades más que tienen que ver con nosotros como psicólogos, escritores, periodistas, terapeutas zen, cocineros, abogados (también del diablo), guaruras, promotores, marketeros, vendedores, community managers, conductores de autobús, poligliotas, videntes, magos y hasta hombro abrazador.

Con esto último quiero decirles que un profesional del “pi-ar” muchas veces tiene las de ganar y un amplio panorama de crecimiento laboral porque podemos trabajar y/o apoyar en distintas áreas de una empresa, sobre todo en marketing y comunicación, por ello hoy en día las Relaciones Públicas deben tener un lugar obligado dentro de una compañía.

Sin temor a equivocarme, puedo decirles que el mundo de las Relaciones Públicas ha revolucionado más gracias a la explosión del Internet y las redes sociales, y se convierten poco a poco en un puesto obligado en cada empresa, ya que una noticia se viraliza en cuestión de instantes y hay que monitorearla y cuidarla.

En las últimas décadas, la importancia de las Relaciones Públicas fue aumentando conforme las grandes empresas y gobiernos se hacen cada vez más conscientes de sus relaciones sanas ante sus audiencias. La reputación y la buena imagen son ya una prioridad para ellas, un activo valioso que no solamente debe ser protegido, sino trabajado y fomentado diariamente.

Por más avances tecnológicos y evolución que ocurra dentro del campo de las Relaciones Públicas, debemos volver siempre a los básicos y cosas tan simples como el amor al trabajo, capacidad de respuesta, respeto, amabilidad, pasión (mucha pasión), sentido común, iniciativa y carisma, elementos básicos que todo PR por más gadgets que tenga a la mano, para hacer su trabajo a la perfección debe tener.

Hace 22 años tal vez muchos de ustedes ni habían nacido o no sabían qué iban a ser de grandes. Ese día como a estas horas, esta su ahora columnista del “pi-ar” , comenzó su carrera con un simple cuaderno de rayas, una pluma mordida, una computadora que seguramente ahora se expone en el museo de las Macintosh, y un teléfono celular star-tac de Motorola (sí, ya existían los celulares), eso sí, llena de hambre de aprender, de conocer gente nueva y de comerme el mundo. Así que no me quedo atrás y así como JLo con su #itmypartytour celebrando sus 50 años de vida, yo celebro con ustedes este día y esta profesión, que me ha dado todo menos canas, algunas verdes de vez en cuando, pero de eso se trata la vida, ¿qué no?

¡Nos leemos en la próxima columna si Dios, la inspiración, pero sobre todo si mi editor -que dos o tres años después de ese mi primer día de trabajo, llamó por teléfono, quién diría que dos décadas después aquí seguiríamos-, me lo pemiten!

Felices 22 y contando.
Diana

Acerca del autor: Diana Alarcón (313 Posts)

Diana Alarcón Elizondo es especialista en el manejo de las Relaciones Públicas. Desde hace 20 años se ha dedicado en llevar a cabo estrategias para el posicionamiento y prestigio de diversas marcas de consumo, tecnología, lujo, estilo de vida entre otras.


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