La personalidad que requiere un publirrelacionista

Por Diana Alarcón Elizondo
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@dianapat23

Las Relaciones Públicas promueven el prestigio o buena imagen de una organización o particular mediante el trato personal e incluso la conexión emocional creando alianzas. Pero esto no se da como por “arte de magia” o solamente por carisma. Para que una empresa o una estrategia de comunicación funcione, es determinante la labor formal y organizada de los relacionistas públicos, quienes en definitiva no pueden ser cualquier persona improvisada solo “porque tiene muchos amigos o conocidos” o es el sobrino del dueño, jugando a ser el jefe de las comunicaciones.

Aún en estos tiempos, la actividad de Relaciones Públicas es percibida como poco profesional y tristemente menospreciada dentro de muchas empresas. Cuando andan mal de presupuestos o de ventas, es la primer área que recortan o quintan ¿pero por qué si es justamente la que en gran medida les ayuda a generar prestigio, branding y ventas de forma orgánica (no anuncios pagados que dicen en primera persona lo grandes y maravillosos que son).

El profesional de las Relaciones Públicas debe tener una personalidad propia, pero sobre todo muchos valores y una vocación única, ya que la lealtad y el compromiso para con su empresa y su profesión (así como en todas), debe estar latente. Hay que ser coherente con lo que hablas, y en lo que piensas, además de ser ético, honesto y perseverante.

Hay que ser creativo, proactivo y persuasivo. El sentido común, la organización y la planificación debemos traerlos siempre en la bolsa y buscarle siempre el “como si” y que hago para difundir mi marca, sí hasta los domingos.

Conocer nuestra marca o la institución para la que trabajamos, pero sobre todo ser muy estratégico de que se dice al exterior y que no. Hay que saber utilizar todas las fortalezas de la misma en momentos clave. Uno nunca sabe si le toca hacerla de vocero en el momento menos pensado. Hay que generar nuevas ideas y actualizarse constantemente.

Asistir a los eventos necesarios y a donde en realidad sean invitados. Miren que es horrible ser percibido como “PR canapero” que va a todo y se toma fotos en todos lados, eso es muy feíto. También como en las relaciones personales “hay que darse a desear” .

Hay que asumir nuevos retos y arriesgarse, sobre todo interactuar con las herramientas y tecnologías de la información y la comunicación. Eso si…no abusen, miren que trabajar solo por whatsapp o por “inbox” es una falta de respeto y de formalidad (disculpen, aunque sean millennials deben saber que los “básicos” siempre estarán de moda).

Sepamos escribir y redactar bonito…desde un correo electrónico hasta un boletín de prensa. Ya en estos tiempos no se permiten las faltas de ortografía porque todos los aparatos tecnológicos tienen auto corrector. El ver una espantosa falla le resta credibilidad al “pi-ar” y a su marca.

Además de un carisma natural y talentos de oro, hay que mostrar fluidez al hablar, seguridad en uno mismo y una estima elevada (no confundir con presunción y selfies desmedidas en todo momento). Las redes sociales son una gran herramienta para que nos conozcan, de ti depende si quieres que vean tu lado positivo o si sigues posteando tus problemas, solo un favor, cuando los soluciones, también avísanos porque nos quedamos con pendiente del desenlace.

Y por último y no menos importante, es el generar respeto para sí mismo y para los demás (miren que de pronto hay que aguantar vara con cada cosa y seguir caminando en alto), y confianza, dado que la persuasión es una de nuestras armas principales. Muchas veces nos toca negociar, generar acuerdos y convencer a muchas personas. Tampoco quiere decir que somos los “sabelotodo” o los que arreglan hasta la engrapadora y que todos nuestros objetivos los vamos a poder cumplir, pero para eso estamos, para cumplir retos laborales y hasta personales y así lograr el éxito para nuestra organización.

Ya para dejarlos desayunar su “buebito” a gusto o vayan a dejar a los chavitos en su primer día de clases, hay que saber de todo un poco y estar siempre enterado de la actualidad y de todo lo que pasa en el mundo, o por lo menos el por qué del despido de Loret de Televisa.

Hay que estar siempre alerta y tener ese “sexto sentido” como el de las mamás para identificar oportunidades de colaboraciones y actividades para tu empresa.

¡Nos leemos en la próxima columna si Dios, la inspiración, pero sobre todo si mi editor que de seguro debe estarse premiando con un cafecito y un pan de chocolate después de estar forrando y etiquetando libros y cuadernos todo el fin de semana, me lo permiten. ¡Ah, feliz regreso a clases!

Acerca del autor: Diana Alarcón (305 Posts)

Diana Alarcón Elizondo es especialista en el manejo de las Relaciones Públicas. Desde hace 20 años se ha dedicado en llevar a cabo estrategias para el posicionamiento y prestigio de diversas marcas de consumo, tecnología, lujo, estilo de vida entre otras.


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