Vestas una moderna empresa con más de 100 años.

Por Armando Enríquez V.
Twitter: @cernicalo

Fundada en el siglo XIX, esta empresa danesa ha cambiado con los tiempos buscando nuevos nichos y hoy es líder en molinos eólicos. Hablamos de la marca Vestas.

Lem era sólo un conjunto de granjas alrededor de una estación de tren cercana a la costa oeste de Dinamarca cuando en 1898, Hand Smith Hansen de 22 años, bajó del tren para poner una herrería en el lugar. Hand había aprendido el oficio de herrero de su padre y después decidió establecerse en algún lugar con un negocio propio. Rápidamente se hizo de una muy buena reputación, primero por lo propositivo y trabajador, segundo por la disposición de siempre mantener al cliente contento y responder de inmediato a las molestias y quejas de los mismos.

En 1928, Hand y su hijo Peder, decidieron crear una empresa llamada Dansk Staalvindue Industri, dedicada a la creación de marcos de acero para ventanales de grandes edificios o naves industriales. La empresa tuvo un gran éxito, hasta que estalló la II Guerra Mundial, debido a la ocupación nazi de Dinamarca y al racionamiento de los metales, la empresa luchó para mantenerse con alguna magra ganancia.

Al finalizar la guerra, en 1945, Peder junto con amigos y su padre fundó una nueva empresa a la que llamó Vestjysk Stalteknik A/S, que con el paso del tiempo se convirtió en Vestas. En un principio, la empresa se dedicó a la producción de diferentes enseres domésticos como balanzas y mezcladoras.

La empresa inició sus operaciones en un grupo de barracas que habían sido utilizadas por los nazis. Peder quería internacionalizar a la empresa y decidió adquirir la patente de un contenedor que enfriaba la leche recién ordeñada, de ahí la empresa dio el salto a producir enfriadores para turbinas. En 1959, Peder Hansen compró a sus socios la participación de la empresa y de esta manera se convirtió en dueño único.

En 1960, la planta principal se quemó, y a pesar de ello la empresa fue reconstruida y mostró en ese mismo año ganancias récord. A lo largo de esa década el negocio de Vestas fue cambiando hacia el giro de las grúas hidráulicas para camiones, al mismo tiempo que empezó a desarrollar sus primeras investigaciones y prototipos de turbinas, las cuales con el tiempo se convertirán en molinos eólicos.

Los modelos y primeros prototipos fallaron, en especial uno en el que los ingenieros de Vestas tenían esperanzas con la forma de una enorme aspa de batidora. Como dato curioso, la misma empresa en su sitio web reconoce que no fue sino hasta 1971, que Vestas contrató a su primer ingeniero. En 1978, dos herreros; Karl Erik Jorgensen y Henrik Stiesdal había diseñado su propio molino eólico, pero sin fondos para hacer el prototipo acudieron a Vestas con su idea. La empresa terminó contratándolos cuando esta se dio cuenta de los buenos resultados del diseño, el cual a la fecha ha sufrido pocas variaciones y es la base de las que actualmente construye la empresa.

En 1979, Vestas vendió su primera turbina y con ella comenzaron a vender algunas más que le dan esperanza a la empresa. Tan orgullosos de sus molinos estaban en Vestas, que hicieron lo posible para poder presentar su producto frente a una empresa norteamericana llamada Zond, la cual estaba interesada en comprar aerogeneradores, pero en Holanda. Los representantes de Vestas viajaron a Holanda para presentar sus molinos eólicos y lograron hacer su primera venta importante. A partir de ese momento las turbinas comenzaron a venderse y a exportarse.

Sin embargo, en 1980 comenzaron los problemas y al mismo tiempo Peder Hansen mostró tener el mismo carácter perfeccionista de su padre. Cuando el aspa de un molino se despedazó con los vientos invernales daneses, Peder se encargó de la revisión no sólo de la calidad del aerogenerador dañado, trabajó en los molinos ya instalados, pidió a los dueños parar y Vestas se hizo cargo de las cuentas eléctricas de sus clientes en lo que reparaba el problema. Peder Hansen decidió que la mejor forma de tener una control sobre la calidad de las aspas era crearlas en la empresa y por lo tanto hacerse cargo del material con el que estas se hacían.

En 1985, Vestas innovó con un sistema al que llamó The Opti Tips, que permite que el ángulo de las aspas se ajuste para una mayor eficiencia. Un año después, la empresa estuvo a punto de quebrar por un embarque que no llegó a tiempo a Zond. Ésta se declaró en quiebra poco antes de recibir el pedido y por lo tanto no tenía ya dinero para cubrir sus compromisos con la empresa danesa. Además, aunado a cambios en las leyes fiscales danesas. Vestas se encontraba con un excedente muy grande de molinos en sus bodegas. En octubre de 1986, Vestas suspendió a los pagos y se vio obligada a centrarse únicamente en proyectos de energía eólica para mover sus excedentes en bodega y salir de la crisis, 1987 fue un buen año y Vestas fue seleccionada para llevar a cabo seis proyectos de granjas eólicas importantes en la India que fueron financiados por el gobierno danés.

La década de los años noventa posicionó a Vestas en el mercado internacional, continuó el desarrollo de nuevos molinos con mayor y mejor tecnología. En 1995, construyó su primer campo eólico en mar abierto. El proyecto se llevó a cabo en Dinamarca. La fama y la calidad de los molinos de Vestas fue recompensada en 2000 cuando la marca recibió lo que es el pedido más grande en la historia de la empresa: 1,800 molinos para un enorme campo eólico en España.

En 2001, se encargó de construir las turbinas para la granja eólica más grande hasta ese momento en mar abierto, en aguas territoriales de Dinamarca, ubicada en el Mar del Norte. En 2004, NEG Micron, el competidor danés y Vestas se funcionaron para crear la empresa más importante del mundo en la rama con el 32% del mercado.

El slogan de Vestas es desde 2010: Viento, significa el mundo para nosotros. Vestas es el líder indudable en su mercado, incluso es parte del moderno proyecto australiano para crear una planta de energía híbrida, donde molinos eólicos, paneles solares y baterías de almacenamiento convivirán en un mismo ambiente y lugar.

En 2015, compró las empresas Up Wind Solutions y Availon lo que amplió su supremacía en el mercado.

Para 2018, Vestas compró una empresa dedicada a la analítica en materia de energía, llamada Utopus Insight Inc, con lo que la empresa danesa pretende formular nuevos suministros de energía inteligentes que beneficien a las empresas en su costo beneficio.

Vestas presume su historia de ciento veinte años y la de los dos hombres que se encargaron de desarrollarla gracias a una visión especial y darse la oportunidad para incursionar en campos nuevos.

Acerca del autor: Armando Enríquez Vázquez (205 Posts)

Productor de Televisión desde 1986. Estudió cine en el CCC. Ha sido colaborador de diarios como El Economista, Punto y Aparte de Xalapa, Ver. Tiene cuatro libros publicados.


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *