#Niunamas #Niunamenos El Día Naranja

Por Diana Alarcón Elizondo
Twitter: @dianapat23

Hace una semana se conmemoró el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres. En la Ciudad de México miles de mujeres salieron a la calle a manifestarse sobre todo en contra de los feminicidios que a diario ocurren en nuestro país. A diario mueren un promedio de 10 mujeres.

No hay causa que valga la pena, que si el machismo, que si era una “fácil”, que si porque traía la falda corta, porque no me hacía caso, etc. El tema aquí es que estamos muriendo todos los días.

El lunes pasado miles de manifestantes enfurecidas pintaban monumentos, ante la rabia y críticas de los que solo veían desde fuera, criticando sus “métodos violentos” para hacer justicia y ser escuchadas. En ese momento en la misma CDMX asesinaban a Abril Pérez de dos tiros, uno en la cabeza y otro en el cuello, en su camino hacia el aeropuerto, ya que había venido a la capital para cumplir algunos trámites para obtener la custodia total de sus hijos. Abril era una de tantas mujeres sometidas por sus propios esposos y que decidió denunciarlo después de un intento de asesinato en el mes de enero mientras ella estaba dormida. Los jueces la tiraron de a loca, a pesar de la ayuda que Abril les rogó durante varios meses al temer por su vida. Ahora Abril no está y su ex esposo es el principal sospechoso de su muerte.

La violencia define el nivel de cultura de un país y trae muchas consecuencias, como los feminicidios, inestabilidad económica y hasta dificultades políticas. Hace poco les comenté que leí una entrevista que GQ México le hizo a la cantante Lila Downs al declarar al medio de que muchas mujeres tenemos la culpa de el porqué los hombres son tan machistas. Ella dice que porque los veneramos demasiado y les hacemos daño con eso. Cuando las mujeres miman demasiado a los varones, se corrompe un poco la relación justa entre los géneros.

Ay Lila, cuánta razón tienes. De entrada tenemos un presidente que manda a los delincuentes (incluso a los más peligrosos) a que sus mamás los regañen para que ya se porten bien. Las relaciones de pareja o de coqueteo son otro claro ejemplo, “hay que darse a desear o tratarlos mal” para que te anden ahí rogoneando, ¿pero por qué caer siempre en esos juegos o esas “técnicas” cuando la comunicación debería de ser la base para encontrar la armonía y el equilibrio en cualquier situación?

Hoy estoy particularmente triste porque además la muerte por género, la violencia hacia las mujeres se presenta en muchas formas. Por ejemplo la desigualdad, el acoso sexual y hasta los ataques psicológicos son de los más sonados. Todo puede comenzar desde un “que mal te ves con ese vestido”, “que gorda estás”, hasta subirle al tono de los insultos, después sigue una cachetada, una patada, para después darte con un bat, para después buscar matarte.

En el ámbito laboral, muy frecuentemente nos son descontados los días por razones que seguramente a un hombre les pasarían por alto. Los sueldos siguen siendo más altos para ellos, y los privilegios y las promociones hacia puestos más altos, son otorgados en la mayoría de las ocasiones a ellos.

Esperemos que el “día naranja” (color como símbolo de apoyo hacia la igualdad de género y contra la violencia), se conmemore todos los días, y que ni una mujer más tenga que pasar por esto, ni por ninguna huella de violencia. El trabajo es mucho, hay que concientizar a la población y que no les salga por el oído, hay que promover leyes que le den seguridad a las víctimas y hacer muchas pero muchas Relaciones Públicas para que cada vez más mujeres sean escuchadas. Si le hubieran dado valor y seriedad al caso de Abril, ella aun estaría con nosotros avanzando con la asociación para apoyar a las mujeres que ya tenía planeada.

¿Ahora entienden lo poco que importan los daños materiales a los monumentos cuando México se cae a pedazos y lidera los casos de feminicidios en América Latina? Hoy el grito de ayuda de las mujeres de México ha dado la vuelta al planeta. Es hora de que el mundo sepa que nos están matando solo por eso, por el simple hecho de ser mujeres.

Mujeres, sepámonos ir a tiempo de donde no nos quieren, de donde no nos tratan bien. Hay que quitarse el miedo de enfrentarse a la vida solas cuando no hay de otra. Qué maravilla tener la compañía de una pareja, pero no a ese precio, todo llega cuando tiene que llegar. La vida y el amor son para vivirse, para gozarse.

¡Nos leemos en la próxima columna si Dios, la inspiración, pero sobre todo si mi editor que seguramente es solidario con todas nosotras, me lo permiten!

Acerca del autor: Diana Alarcón (313 Posts)

Diana Alarcón Elizondo es especialista en el manejo de las Relaciones Públicas. Desde hace 20 años se ha dedicado en llevar a cabo estrategias para el posicionamiento y prestigio de diversas marcas de consumo, tecnología, lujo, estilo de vida entre otras.


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