La nueva visión que nos dejará el coronavirus

Por Diana Alarcón Elizondo
Twitter: @dianapat23

Estoy segura de que después de que termine la época del coronavirus ya no seremos las mismas personas. Tal vez comencemos a valorar esos pequeños detalles de nuestra vida diaria a los que no les hacíamos caso. Seguramente saldremos inmunes y victoriosos, pasaremos la prueba al no llamarles a nuestros exes para ver cómo están o aguantar las ganas de estar abriendo el refrigerador cada media hora, o hasta el optar por una vida más saludable haciendo ejercicio y comiendo cosas sanas.

Quedarse en casa y evitar multitudes lo más posible es lo que está orillando a muchas empresas a modificar sus procedimientos de trabajo. Los que se resistían al home office seguramente verán que no es tan necesario tener a las personas mas de ocho horas trabajando, picándose el ojo, yendo a la tiendita. Lo de hoy son los resultados, evitar desplazamientos, tráfico y estrés. Los beneficios y desventajas ahí se van, pero lo que sí es que la gente es más puntual, solo hay que enseñarles a quitar Netflix a la hora del caos y
listo.

Estos días nos han traído además de meditación, el estructurar nuestras mentes, revisar que sí y que no importa. Hemos hecho las cosas en casa que teníamos pendientes desde hace siglos, etc. Muchos nos mantenemos positivos de que “las cosas pasan por algo” y que el sol va a volver a salir en nuestras vidas. Pero en tiempos de una crisis profunda, se abre una ventana de oportunidad al cambio.

Sin duda, la incertidumbre y la ansiedad de saber cuándo terminará esto es lo que revolotea por nuestras cabezas más de la mitad del día. Muchas personas en México viven al día, han perdido ya sus trabajos y otra (como muchos publirrelacionistas) están en pausa. Muchos otros que leyeron la fábula de La Hormiga y La Cigarra de chiquitos, aprendieron a ahorrar para el futuro y para estos casos, sobre todo los que trabajan de forma autónoma.

El coronavirus que ha azotado al mundo entero es esa clase de sacudida que va a redefinir seguramente muchas cosas de nuestra vida. Nos hará más empáticos con los demás, el ego podría desaparecer. Hemos visto que el coronavirus no perdona, que le puede dar desde a la abuelita que se ha cuidado en casa, hasta al Príncipe Carlos. Nos hará más previsores y más humanos.

Estoy segura de que algunos cambios podrían ser para siempre, porque también nos hemos dado cuenta de que muchas empresas no han estado preparadas para este tipo de crisis y que ni un colchón de ahorros pueden o han querido sacar de sus cuentas bancarias para apoyar a sus empleados en estas circunstancias.

Por ejemplo, los viajes de negocios podrían ser menos. No hay duda de que los encuentros personales ayudan a cerrar negocios y a construir relaciones de confianza. De hoy en adelante van a tener que reducirlos, tal vez se den cuenta de que con una llamada de Skype pueden resolver los pendientes y de paso al no viajar tanto, ayudar al medio ambiente.

El home office por fin tendrá mayor reconocimiento y dignidad. Hay personas que nacieron para ello y entiendo que otras que no, que necesitan salir, ver y hablar con gente, reportarse en persona etc. Lo que sí es un hecho es que cada vez se puede trabajar mejor desde casa con la ayuda de la tecnología, lo malo es que tendemos a trabajar más horas. Ahora que el trabajo remoto es ya una realidad necesaria, las empresas tendrán que desarrollar más estrategias y procedimientos para hacerlo de forma efectiva y que el espíritu de equipo no desaparezca.

La industria tampoco volverá a ser la misma. Con el lema de “quédate en casa”, muchas personas se han tenido que ”tecnologizar”, y aprender a pedir sus alimentos y productos a través de aplicaciones o páginas como Mercado Libre o Amazon, por fin dar de alta su banca electrónica y hasta entrarle al X Box para aburrirse menos. Después de esto se abrirá una amplia gama de clientes fieles (pues es que para ellos es novedad), quienes se acordarán de quién estuvo con ellos en tiempos difíciles. ¿Se acuerdan que la semana
pasada hablamos de que las empresas tienen que ser empáticas en estos tiempos?

Los padres de familia o los que estudien tal vez me odien un poco, pero estoy segura de que las clases online van a tener mayor empuje. Acabo de leer una nota de una chica de la UNAM que hizo su examen profesional en línea, así que señores el futuro ya es hoy. Seguramente estudiar en línea será muy benéfico para quienes no tienen tiempo, e incluso es una oferta de menor costo.

Las fakenews en momentos así están a la orden del día. De hoy en adelante probablemente pensaremos dos veces antes de leer una noticia sobre todo en redes sociales, como por ejemplo el supuesto positivo de coronavirus de la Reina Isabel II, rumor que empezó a correr por ahí del viernes pasado. Si no estaba en la BBC o en sus fuentes oficiales, pues no era cierto al momento. Pena por medios de comunicación nacionales como Publimetro México que tuvo que bajar su nota. Señores, no por ganar la nota
desinformen.

Estamos en el momento justo del cambio, es donde te adaptas, buscas nuevas alternativas de negocio o te adaptas. Las empresas tendrán que ser más previsoras, honestas, cumplidas, y socialmente responsables en todos sentidos para que un momento como estos no nos vuelva a pegar tanto.

Muchas de estas se han dado cuenta de que necesitan de las Relaciones Públicas para seguir adelante, para limpiar el cochinero por si ya les cayeron en la movida de malos manejos o para seguir hablando bien de estas y/o de sus buenas acciones, o para aclarar las tan de moda fake news. De esas empresas que son enormes nos enteramos, ahora imaginen a las que no tienen idea de lo que es una estrategia de comunicación. Una gran oportunidad de hablar bien de ellos, ahí se los dejo de tarea.

¡Nos leemos en la próxima columna si Dios, la inspiración, el coronavirus y sobre todo si mi editor que debe estar muy entretenido con su Xbox me lo permiten!

Acerca del autor: Diana Alarcón (336 Posts)

Diana Alarcón Elizondo es especialista en el manejo de las Relaciones Públicas. Desde hace 20 años se ha dedicado en llevar a cabo estrategias para el posicionamiento y prestigio de diversas marcas de consumo, tecnología, lujo, estilo de vida entre otras.


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