El crecimiento de Lysol epidemia tras epidemia

Por Diana Alarcón Elizondo
Twitter: @dianapat23

Hace más de un mes que estamos aislados en nuestra casa. Es irremediable que tengamos que salir al parque a respirar (obviamente con toda la protección necesaria) o ir al super o a realizar actividades básicas y necesarias para sobrevivir. Hoy en día el ir al Costco, tirar la basura, son actividades “emocionantes”, son las que nos permiten “salir de la rutina” y saber que hay aun (aunque contagiado) un mundo allá afuera, eso sí, más limpio.

Durante esta emergencia sanitaria, negocios grandes y pequeños de todos los sectores se encuentran en graves crisis, y por ende despidos, demandas, y la bola de nueve crece y crece, sin saber cuándo regresaremos a la «normalidad”.

En caso de las grandes compañías no están exentas de este problema. Sin embargo, muchas marcas han cobrado nombre y elevado sus ventas. Este es el caso de Lysol, una compañía con más de 125 años de historia y reconocida por ofrecer productos para desinfectar superficies más utilizados del mundo y se ha vuelto mucho más conocido a raíz del crecimiento del coronavirus. Sus ventas experimentaron un aumento significativo a medida que la epidemia mortal continúa extendiéndose ya que al aplicarlos en las superficies, supuestamente prevenir la propagación del virus. Lo que podemos decirles, es que aún no existen pruebas de su eficacia.

Cierto o no, su mercadotecnia y mensajes de comunicación que datan desde 1918 siendo el aliado perfecto ante epidemias como la e Europa en 1918, han hecho que los consumidores lo vean como el socio ideal para mitigar el mal en sus casas, y no deba faltar dentro de sus compras habituales y de pánico.

Hoy este producto que lo reconocemos más por su presentación habitual, pero que también maneja geles y toallitas desinfectantes, ha cobrado mucho más nombre , “gracias” a que hace unos días el presidente de los Estados Unidos de América Donald Trump les haya dado “free publicity” al preguntarse en voz alta durante una rueda de prensa, si Lysol podría ser inyectado en las personas para tratarse del coronavirus. Una comunicación errónea que de forma desafortunada o no, le trajo de nuevo a la cabeza el nombre “Lysol” y “salvación” para millones de personas, ya que la “noticia” dio la vuelta al mundo en cuestión de minutos.

Hoy en día tenemos mandatarios tan informales tanto en sus acciones como en su comunicación, y esta “broma juvenil” según palabras del mismo Trump, derivó en más de 100 casos de intoxicación en Estados Unidos, a pesar de los mensajes emitidos por Reckitt Benckiser, fabricante de Lysol, que pidió que bajo ninguna circunstancia se inyectaran sus productos de higiene en el cuerpo así como ayuda a los medios de comunicación para evitar que los consumidores corrieran a recurrir a éste como medida de curación por el COVID-19.

Ante ello, la firma británica declaró a través de un comunicado “cómo todos los productos, los desinfectantes y artículos de higiene sólo deben usarse según lo previsto y de acuerdo con las pautas de uso. Lea la etiqueta y la información de seguridad”. La compañía se dijo responsabilizada al proporcionar los mensajes correctos a sus consumidores, según lo aconsejado por expertos en salud pública oficiales.

Con buena o mala comunicación, durante los meses de marzo y abril, las ventas de desinfectantes en aerosol aumentaron un 230,5%, y las de productos de limpieza multipropósito un 109,1% en comparación al mismo periodo del año pasado, de acuerdo la firma de investigación Nielsen.

Hoy muchos reconocemos a Lysol como “el desinfectante” para combatir al coronavirus, cualquier pandemia y hasta al mismísimo Superman. Lo que sí es que ya no lo vemos en las tienda y cuando llega a haber existencias, se limitan a venderte una pieza por persona.

Muchas son las marcas que han crecido junto con el coronavirus, y este es sin duda el caso de Lysol, que por cierto se acaba de aliar con la cadena Hilton Worldwide Holdings Inc., para introducir un nuevo set de protocolos de aseo a lo largo de los 6,100 hoteles de la compañía. El programa enfatizará en la desinfección y las áreas de más movimiento en las habitaciones, incluyendo interruptores de luz, controles remotos de televisión, manilla de puertas y termostatos. Hilton también está promoviendo sus pulverizadores electrostáticos y luces ultravioletas para limpiar las superficies.

Los estándares de limpieza están emergiendo como un frente competitivo para una industria que ha sido muy golpeada por el coronavirus. En Estados Unidos, cuatro de cada cinco habitaciones de hotel están ahora vacías, un 70% de los trabajadores del ramo han sido despedidos o licenciados, según la American Hotel & Lodging Association.

Nos leemos la próxima columna si Dios, la inspiración, el coronavirus y sobre todo si mi editor que a estas horas ya debe estar en Costco haciendo fila para comprar su Lysol me lo permiten.

Acerca del autor: Diana Alarcón (336 Posts)

Diana Alarcón Elizondo es especialista en el manejo de las Relaciones Públicas. Desde hace 20 años se ha dedicado en llevar a cabo estrategias para el posicionamiento y prestigio de diversas marcas de consumo, tecnología, lujo, estilo de vida entre otras.


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