El “boom” del e-commerce derivado del Covid-19

Por Diana Alarcón Elizondo
Twitter: @dianapat23

Éramos felices y no lo sabíamos, es una de las frases que más he estado oyendo en los últimas semanas al estar aislados en nuestras casas a causa del coronavirus. Parecen y seguirán pareciendo tan lejanos esos encuentros masivos, las calles repletas de gente y de automóviles, las filas enormes de las tortillas o de las palomitas del cine.

Sin emergencia sanitaria, de cualquier modo México sigue siendo aún un país tradicionalista. Eso de que “a qué hora vas al pan”, seguir yendo al súper, al banco, a pasear los domingos a la Alameda Central o una visita a Coyoacán está en nuestro ADN, y es por eso que nos ha estado costando tanto trabajo estar encerrados. No obstante, la pandemia que estamos viviendo actualmente no les ha quitado la idea de seguir teniendo casi sus mismas actividades y hasta “darse el lujo” de ir a echarse su coctelito de camarones a La Viga, como sucedió en Semana Santa, porque “esa es la tradición”. Seguimos renegando de nuestra realidad.

De cualquier forma, nuestro modo de vivir y de ver la vida está cambiando y ya hasta nos estamos acostumbrando. Las calles desiertas (a veces no tanto), el lugarcito para desayunar los viernes cerrado, los besos y el contacto físico ni pensarlo. Nuestra rutina ahora se basa en vivir todavía más pegados a nuestras computadoras y teléfonos celulares para participar en juntas, fiestas y hasta catas de vino virtuales. Ir al supermercado, ver tutoriales para aprender a preparar cocteles con tequila, pasteles con fondant de mil colores, maquillaje, dibujo o hasta pintar la casa entera, ya se están volviendo parte de nuestra vida habitual y ya hasta le agarramos cariño a los jeans más rotos que teníamos arrumbados en el clóset y a
esa botitas rojas de borrego que nos daba pena usar hasta cuando te toca ir a sacar la basura.

Ahora ya le estamos agarrando el modo por haberse vuelto ya parte de nuestra rutina, y ya hasta sabemos exactamente el número exacto de los cuadritos de mosaico que hay entre la tina y el excusado del baño de tu casa.

Debido a la situación que estamos viviendo y que la gente no puede salir a la calle, muchas compañías también han tenido que cambiar sus procesos de trabajo y hasta su catálogo de servicios y de productos. Todas absolutamente todas tienen o se han tenido que “tecnologizar”, y sin habérselo propuesto o añorado junto a los deseos y uvas de fin de año, han agregado más “ponch”, ventas y prestigio a sus proyectos. Esto ha derivado un incremento sin precedentes en el mundo del e-commerce, ya que los consumidores prácticamente adquieren de todo con solo oprimir un botón y sus productos les llega en cuestión de horas  a la puerta de su casa. La mayoría de estos usuarios han hecho compras por primera vez, y lo seguirán haciendo en el futuro, ya que ya le agarraron el gusto.

Las categorías más solicitadas a la fecha, según datos proporcionados por Mercado Libre, son los alimentos y las bebidas, además de obviamente los cubrebocas, sanitizantes, y todo lo que tenga que ver con la protección para evitar contagios del coronavirus. Los productos de belleza también son muy demandados, ya que los salones de belleza están cerrados (para estas fechas, ya las raíces se empiezan a notar).

Y si a esto le suman que este domingo fue el Día de las Madres y mucho hijos no pudieron estar con su progenitora, pues le mandaron a través de la red, algún detalle e incluso una serenata virtual con todo y mariachi. Sí, como lo leyeron, a través de la Fundación Cultural del Mariachi, Mercado Libre apoyó a 300 familias con despensas. El donativo fue de 15 mil pesos, equivalente a haber comprado mil 150 canciones en un restaurante.

Esto es un ejemplo de que a todos los males hay que sacarles el jugo y ver el lado positivo. Muchas empresas han cerrado o la están pasando mal, eso no nos gusta nada, pero las que le han entrado al mundo virtual, están sabiendo capitalizar nuevos conocimientos, una nueva forma de negocio, que seguramente les dejará un nuevo aprendizaje, anécdotas, y hasta nuevos mercados. Crear cosas nuevas siempre es muy gratificante, y más cuando se hacen dentro un panorama de adversidades e incertidumbre. Eso sí, no se olviden de las Relaciones Públicas para seguir dándole buen nombre y difusión a sus proyectos.

Debo confesarles que solo tengo miedo de una cosa, que nos acostumbremos al “lado bueno” de esta pandemia” y esto de ver la tele en la mañana con el cafecito en mano, bañarte a horas distintas (o luego de plano ni eso), comer enajenados viendo una serie mientras tu jefe te está hablando por teléfono. Todavía me pregunto: ¿aun sabré meterme a la brava al Viaducto? Y ustedes, ¿qué extrañan de su vida allá afuera y que aman de la vida que tienen ahora?

¡Nos leemos en la próxima columna si Dios, la inspiración, el karanavairuuuus, pero sobre todo si mi editor, que de seguro ya anda viendo que comprarse en Mercado Libre para dejar de aburrirse en casa, me lo permiten!

Acerca del autor: Diana Alarcón (336 Posts)

Diana Alarcón Elizondo es especialista en el manejo de las Relaciones Públicas. Desde hace 20 años se ha dedicado en llevar a cabo estrategias para el posicionamiento y prestigio de diversas marcas de consumo, tecnología, lujo, estilo de vida entre otras.


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