Los influencers durante el Covid-19

Por Diana Alarcón Elizondo
Twitter:@dianapat23

¿Alguien sabe dónde han estado metid@s la mayoría de los influencers en México y en el mundo últimamente? ¿Qué harán ahora que no pueden salir a eventos y lucir la ropa que les prestan, comer en los lugares donde tienen intercambios, viajar de a grapa? ¿Alguien los ha visto?

Les puedo decir que algunas marcas han desarrollado campañas enfocadas al Covid-19 y a la emergencia sanitaria que seguimos viviendo, y se han adaptado a su estilo de vida y desde sus casas han hecho lo que han podido.

Hace algunos días se dio a conocer la campaña “Cuenta hasta 10” lanzada por el Gobierno de México. El objetivo es frenar la violencia dentro de los hogares durante el aislamiento. Para ello este movimiento utilizó a la actriz e influencer Bárbara de Regil, protagonista de miles de memes gracias a sus comentarios muchas veces desatinados durante sus clases de fitness en vivo.

Es que sobre todo durante la cuarentena, De Regil mientras da sus clases por Instagram, han ocurrido ciertos hechos que han hecho que se vuelva tendencia en redes sociales. La semana pasada la actriz habló sobre las personas que son víctimas de violencia familiar, obviamente generando polémica entre los internautas. Al finalizar la rutina, sentada en la sala de su casa, mencionando que a las personas que sufren este mal en casa le soliciten a sus acosadores hablarles con respeto y les enviarán amor, además de pedirles que se toquen el alma y les digan que están en este mundo para vivir felices y tranquilos, no para vivir con miedo.

La actriz intentó motivar a las mujeres que son víctimas de violencia de género, al pedirles contar hasta 10 y cambiar su actitud (acuérdense, campaña del gobierno). Palabras que desencadenaron la polémica por su manera de pensar, pues en México mueren 10 mujeres al día por esa causa. Después de millones de críticas, dado que su consejo es inútil, Bárbara de Regil utilizó su cuenta de Twitter para ofrecer una disculpa tras sus comentarios irresponsables, argumentando que no se supo expresar y que se equivocó. Nos “amenazó” a todos diciendo que se retiraría (de nuevo de esta red social).

¿Es que cuántas veces hemos hablado en esta columna de los influencers y de sus metidas de pata? Tiro por viaje somos testigos de comentarios o acciones tan desatinadas, que no se dan cuenta de la irresponsabilidad tan enorme que se está cometiendo. Para los millones de seguidores que tienen, el influencer es su modelo a seguir. Tan irresponsables comentarios llegaron a ojos de Lydia Cacho, quien no hizo más que decir que la ignorancia no tiene límites: «Están en ese rincón en que una mujer, niña o niño están, en este instante, mirando aterrados a su agresor que se cree su propietario y sería capaz de asesinarles. Bárbara: alimenta el cerebro también, el cuerpo no lo es todo”, escribió Lydia Cacho también por medio de Twitter.

Tan solo hace unos meses, millones de mujeres en todo el mundo marchaban por sus derechos y por poner un alto a la violencia. Estas cifras no han cambiado, al contrario, se han incrementado, y el aislamiento ha tenido mucho que ver.

Pero esta no es la primera vez que Bárbara de Regil nos deja con el ojo cuadrado. Miren: se atrevió a atacar a los tacos (nuestro oro puro, nuestra forma de vida y el alimento diario de milloooones de mexicanos), y luego de colgarse de Lady Tacos de Canasta, luego pedirnos que tengamos una sonrisa cuando nos está llevando la fregada y el Covid-19, mentirnos con una de las proteínas que promovía Loving-It, ya que no tiene la composición necesaria para llamarla así. Otra de las cosas es fortalecer su cuerpo pero no su cerebro (ya lo dijo al Cacho), y claro, dar la peor disculpa que hemos visto en mucho tiempo (la lista sigue pero no los quiero marear).

Las marcas, empresas, organizaciones o movimientos hoy más que nunca deben analizar y tener MUCHO más cuidado en el tipo de influencers o embajadores que contratan. Su marca va de por medio, pero también en ello va el comportamiento de las personas.Hemos hablado que los consumidores muchas veces les hacen más caso a las marcas que a los mismos gobiernos.

Es vital que el embajador además de ser una persona congruente con lo que va a promover, conozca la marca a la perfección, sea fan verdadero, la viva, la sienta y sobre todo que la preparen antes de hacer declaraciones como las de Bárbara de Regil, que hoy tomamos como ejemplo.

Hoy en día además de las marcas, los cantantes son embajadores de paz y de buenas acciones que deben ir acompañadas de declaraciones y comportamientos responsables como el comunicar el quedarse en casa, apoyar a los demás, etc. En las últimas semanas hemos visto conciertos virtuales y hasta subastas para recaudar fondos para ayudar sobre todo a los hospitales. Hay que prepararse, ya que vivimos en un mundo de ira, y si se suman la sensibilidad por las que todos estamos pasando, no quiero ni contarles.

A ver si le dicen al cantante Miguel Bosé que también sus publirrelacionistas lo asesoren en temas de comunicación, ya que también durante la semana pasada declaró que el coronavirus es la gran mentira de los gobiernos. Si cada uno de ellos se dedicara a los que los ha hecho famosos, evitaríamos oír verdaderas barbaridades de quienes van de especialistas en casi todo. Parece que a mi idolatrado Bosé (porque lo sigo amando a pesar de todo), se le ha olvidado que su madre falleció por Covid-19 hace apenas algunas semanas.

Yo no sé ustedes, pero estoy HARTA de estar leyendo disculpas por los comentarios erróneos a cada rato. Estoy harta de ver que marcas dejen en sus manos la responsabilidad de una imagen solo a los influencers y no los asesoren. Me hacen recordar a una marca de mezcal oaxaqueño que pagó hace no mucho tiempo a una “influencer güerita” más desconocida que nada, pero con 200 mil seguidores pagados, para subirse a un caballo y poner a las cocineras de Oaxaca debajo de ella en un campo de agaves. El resultado, la ira de las redes hablando de racismo y discriminación, algo de lo que se ha venido hablando mucho en la semana más reciente, estamos hartos del clasismo y el “ahí se va” de las marcas solo por tener más seguidores. Tal parece que el branding y el engagement se les está olvidando. Y qué decir, muchos de ellos nos han dejado sin proyectos a nosotros los publirrelacionistas.

Marcas, aprendan a elegir a sus influencers. No entendemos el afán por seguirlos contratando absolutamente para todo. Son necesarios claro, como cada área de comunicación. Muchas veces además de fijarse en su personalidad, tienen que observar si en realidad sus seguidores son reales, y si lo son, ver si es el público objetivo de la marca o del proyecto en el que se les requiera. Tampoco tienen que tener millones de seguidores, se ha comprobado que los microinfluencers llegan más rápido a sus audiencias y con una mayor penetración.

¡Nos leemos en la próxima columna si Dios, la inspiración, y hasta yo misma que voy a respirar profundo, me voy a tocar el corazón y les pediré a los demás como me gustaría que me traten, pero sobre todo si mi editor al que le mando todo todo todo mi cariño sincero (es que oír a la De Regil me deja zen, me lo permiten!

Acerca del autor: Diana Alarcón (341 Posts)

Diana Alarcón Elizondo es especialista en el manejo de las Relaciones Públicas. Desde hace 20 años se ha dedicado en llevar a cabo estrategias para el posicionamiento y prestigio de diversas marcas de consumo, tecnología, lujo, estilo de vida entre otras.


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