La televisión abierta y sus Relaciones Públicas para la educación

Por Diana Alarcón Elizondo
Twitter: @dianapat23

La semana pasada la 4T dio a conocer su alianza con las principales televisoras de México para trasmitir clases y contenidos educativos, con el objetivo de garantizar que se cumplan los programas de estudio que comprenden el ciclo 2020-2021, además de que los alumnos adquieran los aprendizajes esperados.

Aunque no tengamos bolita mágica a la mano, bien sabemos que una buena parte de este ciclo para preescolar, primaria, secundaria y bachillerato se llevará a cabo en formato virtual a causa de la emergencia sanitaria derivada del Covid-19.

Los minutos en televisión siempre se ha caracterizado por sus elevados precios publicitarios. No termino de imaginar entonces cuanta lana está invirtiendo el gobierno para que los chavitos estudien. Por ende, esta iniciativa que mantendrá a los estudiantes en casa, si le cayó “como anillo al dedo” a la televisión abierta, que en los últimos años ha perdido credibilidad y relevancia. Entre que si la Rosa de Guadalupe, el escándalo o la mala preparación de algunos de sus comunicadores y la llegada de plataformas como Netflix o Amazon Prime Video con contenido atractivo.

Lo cierto es que ahora gracias a las enormes pautas que el gobierno les estará contratando a las televisoras más importantes de México (o digamos a las de más penetración), seguramente la televisión renacerá cual Ave Fénix por ser el medio aliado para la educación en tiempos de pandemia.

El reto del contenido de estos programas que serán 4,550 a transmitir desde las 8 am hasta las 7 de la noche, además de 640 programas de radio en 20 lenguas distintas, será muy grande. Muero de curiosidad por ver que se presentará en menos de un mes a los 30 millones de estudiantes que se verían beneficiados con esto. Y claro, al estar pegados todo el día al televisor es algo que las empresas y sus marcas ya vieron desde que este anuncio fue dado y a estas horas ya deben estar armando sus estrategias publicitarias para ofrecerles sus productos, así como cuando éramos chiquitos y veíamos a Chabelo anunciando Muebles Troncoso o Galletas Gamesa.

Aún con sus bemoles el papel de la televisión en la vida de los mexicanos aún mantiene cierto protagonismo y glamour. Estoy segura de que a partir del 24 de Agosto dejará de ser un adorno en casa y se volverá a desempolvar del librero. La tele ha quedado de manifiesto en infinidad de sucesos nacionales e internacionales, así como el medio para dar a conocer obras sociales, además de mantener informada a la población sobre desastres de todo tipo, etc. Con la llegada del Covid-19 comenzó a tener más fuerza en los últimos meses, por lo que la transmisión de estos programas educativos, la volverá a coronar como la cereza del pastel para la recuperación de su trono.

Le pido a Dios y al productor de La Rosa de Guadalupe que esta “nueva era” o este nuevo chance para la televisión y unan fuerzas para generar volver a enamorar a sus audiencias (tienen que cuidarnoooos oigan), seguramente las que esperan aquellas telenovelas llenas de amor desmedido y malos de “malolandia” o hasta historias frescas y contenidos de valor, para que a partir de ahora, al momento de decir “lo vi en tele abierta”, ya no te volteen a ver como ojos de bicho raro.

¡Nos leemos en la próxima columna si Dios, la inspiración y si mi editor que ya anda viendo como volver a conectar los cables para que se vea la televisión abierta en su pantalla, me lo permiten!

Acerca del autor: Diana Alarcón (353 Posts)

Diana Alarcón Elizondo es especialista en el manejo de las Relaciones Públicas. Desde hace 20 años se ha dedicado en llevar a cabo estrategias para el posicionamiento y prestigio de diversas marcas de consumo, tecnología, lujo, estilo de vida entre otras.


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