Las redes sociales, la nueva inquisición de la actualidad

Por Diana Alarcón Elizondo
Twitter: @dianapat23

Hace unos días una usuaria de Twitter llamada @ferestrellas y quien se dice Gerente de Comunicación de la compañía AT&T México, se encontraba en las instalaciones de la agencia distribuidora de autos Volkswagen en Coyoacán en la CDMX. Durante su visita se encontró en una sala de espera unas imágenes del legendario “vocho” en medio de una escena de la Alemania en tiempos de Adolfo Hitler en los años 30.

Ella no lo sabía, pero la imagen junto con un acervo fotográfico de otras nueve más correspondía al día del lanzamiento de este automóvil y sus distintas etapas, y que forman parte fundamental de la historia del automóvil, y sí, donde Hitler tuvo mucho que ver con la marca durante sus inicios.

Al ver esta “aberrante” imagen para sus ojos, y para su nula visión que debería de tener por su profesión de comunicadora, compartió las imágenes a través de su cuenta de Twitter argumentando su molestia, y obviamente “arrobando” a Volkswagen de México para que se dieran cuenta de lo que pasaba dentro de esta agencia distribuidora, que da trabajo directo a más de 150 personas desde finales de los años 60.

Los comentarios (como siempre) no se hicieron esperar, algunos con el alma dolida ante tales imágenes, y otros argumentando que esas fotografías son parte de la historia de la compañía y que eso no se puede borrar. De inmediato, el área de comunicación de VW (que por cierto acaba de estrenar encargado, y funge desde hace muchos años como periodista de automóviles) mandó un comunicado diciendo que las fotografías no correspondían a la imagen corporativa de la empresa, y le daban una disculpa a la señorita
RP de AT&T y a todos los que se hayan sentido ofendidos ante tal vil acto. También anunciaron que a partir de ese momento romperían relación con la distribuidora, ¿pero por qué?

Antes de continuar el tema, debo contarles un poco de la historia de VW. Primero que nada, la marca alemana ha dejado una enorme huella en la historia del mundo de los automóviles. Volkswagen (que en español significa “auto del pueblo”) está vinculada en sus inicios con el diseñador Ferdinand Porsche, quien en la década de los años 30 fundó en Stuttgart un pequeño taller con el objetivo de fabricar un coche pequeño y barato para los alemanes. Justo en esa época de crisis, los fabricantes solo producían para la alta élite, y no existía ninguna marca que quisiera aventarse a fabricar algo especialmente accesible para el pueblo.

Así es como Porsche diseñó un cochecito compacto, su nombre era Tipus 32, pero la producción fue detenida en la planta por varias razones, pero aquí eso no es el punto. Fue entonces cuando intervino uno de los villanos (y sí, asesino también) más conocidos de la historia de la humanidad: Adolfo Hitler, quien ya sabía de este lanzamiento, a través de un conocido suyo. Se dice que Porsche viajó a Berlin y se reunió con Hitler, quién tenía amplio conocimiento en el ramo de los automóviles, y fue precisamente él quien le dio algunos tips de cómo tenía que ser el Volkswagen. Tiempo después, la Asociación Alemana de Fabricantes de Coches contrató a Porsche para desarrollar un nuevo vehículo financiado por el Estado Alemán, un auto familiar con capacidad para cuatro personas y un motor de 7 litros por cada 100 kilómetros, y que incluso llegó a ser utilizado para fines militares. En esa época, era muy común ver a estos “escarabajitos” con publicidad y simbología nazi.

Y pues, a finales de la década Hitler impulsó (sí, léanlo en negritas los más ofendidos) la construcción en masa de ese modelo. Mandó a construir su propia fábrica. La memoria fotográfica de la compañía VW registra a Hitler y a Porsche inaugurando esta planta en 1938. El gusto les duró muy poco porque fue justamente por la Guerra Mundial que se detuvo la producción de estos automóviles sedán, para que posteriormente este proyecto fuera retomado por los ingleses en esa misma fábrica.

Fue hasta 1948 cuando la estafeta pasó de nuevo a manos de los alemanes, quienes se dedicaron a dejar claro el lema “fabricar un solo modelo de automóvil, hacer los menos cambios posibles en su diseño -solo para mejorar la calidad-» para no perder su espíritu. En 1950 cuando Porsche murió, los alemanes ya habían producido 100 mil “vochitos” y comenzaron a fabricar otros modelos como la Combi. Desde entonces se la pasaron inaugurando plantas en otros países como Brasil, e incluso aquí en México,
específicamente en Puebla en 1968, dejando claro que el Volkswagen Sedán ha sido motivo de culto para muchos coleccionistas, un emblema en el mundo de los autos, además de ser uno de los más fabricados de la historia. En 2003, fue producida la última serie de estos “escarabajos” en ruedas, culminando una historia de casi 70 años.

Actualmente, la marca produce otras marcas y genera ventas millonarias por todo el mundo, ¿quién no conoce o no ha manejado un VW? Si muchas personas se dieran una vuelta a los libros, o ya de perdida a “googlear”e interesarse por el cómo nacieron sus marcas favoritas, o las que utilizan a diario sin darse
cuenta, otra cosa seguramente podría cambiar en sus mentes. Leer datos curiosos, historias de emprendimiento y de nunca rendirse, saber que un Walt Disney, un Bill Gates, un Jeff Bezos o un Ray Kroc (vean la película de Mac Donald’s en Netflix y de paso se entretienen) siguieron picando piedra hasta lograr la cristalización de todos sus sueños. Es muy motivador, sobre todo en tiempos donde la gente lo único que hace (tal vez por ocio o por odio en su corazón -también por culpa del coronavairusss-), es atacar a los demás, con la facilidad que nos brindan las redes sociales.

Apuesto a que muchos de esos usuarios, o muchos de ustedes que me están leyendo no se imaginaban por ejemplo que el champán nació a causa de un accidente cuando en 1693 el monje Dom Perignon (de ahí el nombre de una de las marcas más reconocidas, obvio) estaba fabricando vino y no pudo deshacerse de las burbujas, probó su creación y dijo que estaba “bebiendo estrellas”. Los lápices con los que tomamos notas diariamente son fabricados con grafito pero hay que seguir muchísimos pasos muy laboriosos antes de tenerlos a nuestro alcance. Lo mismo pasa con el vino, el queso y hasta con Gloria Trevi, quien antes de ser la superstar, formó parte del Clan Trevi-Andrade llevando a cabo en complicidad varios delitos.

Hay miles de compañías que tal vez no se sienten orgullosas de su nacimiento y otras que tal vez sí. Nuestra tarea como publirrelacionistas es ventilar las cosas buenas de ellas, pero tampoco puedes olvidar cómo llegaron a ser lo que son ahora, la forma en el cómo lo comunicas. Lo mismo también se traduce con el nombre que le han dado a cada una de ellas, y es muy bonito (bueno, sobre todo para quienes amamos la publicidad):

  • Canon es una evolución del nombre de su primera cámara fotográfica, la Kwannon, llamada así en honor a Kuan Yin, la diosa budista de la misericordia.
  • Coca-Cola fue un invento de 1886, era un “menjurje milagroso” y estaba compuesto de agua, azúcar, vino, hojas de coca y nuez de cola. Su nombre “Coca-Cola” proviene de sus ingredientes principales (sí, ya sé pueden asustar). Se empezó a vender en farmacias o boticas como un tónico revitalizante que combatía el cansancio, el dolor de cabeza y la depresión.
  • El nombre de la mueblería Ikea (que ya llegará muy pronto a México) se retoma por el nombre de Ingvar Kamprad (I.K.) más la E de Elmtaryd, la granja donde se crió, cercana al pueblo Agunnaryd, de donde sacó la A.
  • Por último “Barbie”, es Barbara Millicent Roberts, creada por Ruth Hander, esposa de Elliot Handler, co-fundador de la empresa Mattel. El nombre de “Barbie” es inspiración de Barbara, la hija de Ruth Hander. Barbara tuvo un novio que se llamaba Ken Carson, de donde proviene el nombre del famoso y guapo muñeco.

Hablando de fiestas patrias, el pozole al que tanto amamos los mexicanos, proviene de los tiempos de los mexicas quienes preparaban este caldo con carne de guerreros sacrificados, quienes eran desollados y desmembrados para su consumo. De hecho este platillo y algunas partes del cuerpo como los muslos, eran un privilegio para un grupo selecto de habitantes de Tenochtitlán. Con la llegada de los españoles a tierra azteca, la carne humana fue sustituida con carne de puerco, ¿ya se les antojó para comer hoy?

Hoy todos nos queremos colgar de unos 15 minutos de fama a través de las redes sociales y sin importar las consecuencias. Gracias a este desafortunado twit, varias familias en época de confinamiento se han quedado sin trabajo por culpa de una publicación mal documentada junto con una estrategia de comunicación (a mi parecer) mal desarrollada.

Volkswagen de México ha mostrado una postura pública errónea y con medidas extremas que no vienen al caso. De los errores se aprende, aquí solo se ha mostrado a una compañía que tal vez ha tenido falta de atención para con sus concesionarias. Cuando manejas franquicias o este tipo de modelos de negocio, las empresas deben brindar constante capacitación (hasta decirles dónde van acomodados los coches, los muebles y los cuadrooooooos), apoyo, soporte y servicios para sus aliados, finalmente el nombre y la reputación de una marca como VW se respira y se vibra por todas sus agencias, no solo aquí.

Esperemos que recapaciten y vuelvan a estrechar lazos. Tal vez esta fue la gota que derramó el vaso y solo buscaban un pretexto para romper relaciones entre la marca y distribuidor (who knows?), aunque repito que se ha visto escasamente manejado por su área de comunicación.

La imagen no busca olvidar este pasaje tan cruel de la historia o de generar controversia y odio, eso sí se los podría asegurar. Para borrar la historia del mundo en general y que a nadie le ofenda, se tendrían que quemar millones de libros. Con este ejemplo se muestra el que hay que pensar antes de emitir juicios y sobre todo públicos, más si te dedicas a hacer Relaciones Públicas para otra compañía (ojo AT&T, checa quién maneja tu imagen).

Muchos comunicadores estamos hartos de ver “ladies”, “lords” y ahora hasta “canaperos virtuales” (el canapero es esa clase de persona que consigue colarse en toooodas las fiestas con el objetivo claro de alimentar dos cosas: su estómago y su ego) como la señorita Fer Estrellas. Por cierto, al “canapero” físico o virtual, no le importa vivir en tiempos de pandemia y arma o asiste a fiestas o eventos de más de 30 personas sin la debida protección. Encima de todo hay marcas (sobre todo de alcohol) que se atreven a
patrocinarlos.

A veces no nos damos cuenta de lo que un simple “post” o twit bien intencionado o fuera de contexto pueden llegar a causar. Al cierre de esta columna, los empleados de la distribuidora VW Coyoacán emitieron un video en el que exigen justicia ante las acciones tomadas por la empresa en México, mostrando sin duda un muy bajo criterio.

Por eso y más en estos tiempos vive y deja vivir, ¿tú como comunicador que hubieras hecho? ¿Ir con el chisme a todos lados como Fer Estrellas a acusar a alguien por una foto que le ofendió a sus pupilas sin antes preguntarse el por qué había una fotografía nazi en las oficinas de VW? ¿Te quedas callad@? ¿Investigas primero con el gerente antes de hacer embrollo? ¿Y si fueras VW de México, que habrías hecho? ¿Tal vez emitir un comunicado dando a conocer tu historia, tecnología y valores y no cerrar tu relación con uno de tus distribuidores insignia? ¿Qué vale más, negar tu historia, hacerle caso a un
cibernauta dolido o dejar sin empleo a cientos de personas? ¿Si fueras AT&T que harías? ¿Qué pensará de todo esto Hugo Boss, la marca de trajes que usaban Hitler y los militares alemanes? ¿También van a ir a quemar sus trajes o cerrar sus tiendas?

Seguramente durante la semana nos enteraremos de qué más va esta historia con casos de la vida (de la comunicación) real. Lo que sí es que por favor con el “vochito” no se metan, es uno de los autos más queridos del mundo pese a quien le pese, independientemente de sus orígenes alemanes (en tiempos nazis).

¡Nos leemos en la próxima columna si Dios, la inspiración, pero sobre todo si mi editor que debe estar agarrado de la lámpara porque ahora me metí en su “mero mole” que son los temas de autos, me lo permiten!

Acerca del autor: Diana Alarcón (353 Posts)

Diana Alarcón Elizondo es especialista en el manejo de las Relaciones Públicas. Desde hace 20 años se ha dedicado en llevar a cabo estrategias para el posicionamiento y prestigio de diversas marcas de consumo, tecnología, lujo, estilo de vida entre otras.


One Response to Las redes sociales, la nueva inquisición de la actualidad

  1. Alejandro Ortega Reyna dice:

    Excelente y mas que excelente

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