Prada, el elegant negocio familiar que se convirtió en marca

Por Armando Enríquez V.
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Durante más de sesenta años Prada se dedicó básicamente a vender maletas y bolsas muchas de importación, hasta que contrario a la visión de su dueño una mujer redefinió a la empresa, construyendo una poderosa marca.

En 1913, los hermanos Mario y Martino Prada abrieron un negocio dedicado a la venta de bolsas para mujeres, además de baúles y maletas que importaban de Inglaterra, Alemania, Austria y otros países, muchos de ellos hechos con pieles exóticas. También vendían otro tipo de lujosos accesorios como bastones, cinturones, algo de joyería. La tienda Fratelli Prada se encontraba en uno de los edificios icónicos y más importantes de Milán hasta la fecha: la Galleria Vittorio Emmannuele II, considerada uno de los primeros centros comerciales del mundo. Inaugurada el 13 de septiembre de 1867, es un representante del estilo arquitectónico neorrenacentista italiano.

Mario era un empresario hasta cierto punto visionario, ya que si por un lado en 1919 su tienda se convirtió en proveedor oficial de la casa real de Saboya que gobernaba Italia que le permitió abrir una segunda tienda en la calle Manzoni en Milán, por otro lado, su posición machista impidió que ninguna mujer se dedicara a la administración de sus negocios mientras él vivió. Irónicamente el único hijo varón de Prada, Martino, decidió no participar en el negocio de la familia. Antes de la II Guerra Mundial, este abandonó la empresa para dedicarse al activismo político en contra del creciente fascismo, algo con lo que su padre simpatizaba. A partir de ese momento Mario se convierte en el único dueño de la empresa.

La historia y el karma pusieron al empresario italiano en su lugar, a Mario se le recuerda únicamente como fundador de la empresa, pero quien la desarrolló décadas después, innovó con ella y la convirtió en un referente mundial de moda, elegancia y extravagancia, fue su nieta Miuccia.

Al morir Mario Prada en 1958, su hija Luisa se hizo cargo de la empresa y fue ella quien mantuvo a Prada a flote durante las décadas de los sesenta y setenta, al cambiar la orientación de la empresa y convertirla en una marca dirigida a la clase media. Esto fue un paso atrás en la historia de Prada, no porque la visión de Luisa fuera equivocada, al fin y al cabo Prada sobrevivió de manera digna a los años de crisis en toda la sociedad italiana, pero sí en el sentido de la presencia de la marca en el ámbito nacional como una marca de lujo desapareció.

En 1977, Miuccia Prada, hija de Luisa y nieta de Mario, licenciada en ciencias políticas y que también trabajó en el teatro, se convirtió en la cabeza de la empresa. Miuccia ya había diseñado diferentes accesorios para la empresa familiar. En 1979, lanzó por primera vez su línea de calzado para dama. En 1983 comenzó también la nueva imagen de las tiendas de Prada, primero en Milán y después se abrieron tiendas en Nueva York, París, Madrid, Londres y Tokio que se caracterizaban por el verde pastel de sus muros. En 1985, Miuccia, cuyo verdadero nombre es Maria Bianchi, diseñó una back pack negro de nylon que se convirtió en un éxito inmediato de Prada. En 1988, Prada presentó su primera colección de ropa para mujer en una pasarela en Milán para la temporada otoño/invierno de ese año. En 1993, Prada presentó su primera colección de ropa para hombres.

Miuccia conoció en 1977 a otro empresario peletero italiano, Patrizio Bertelli, quien se convirtió en su esposo en 1987 y juntos son quienes han hecho de la marca un éxito y referente mundial de diseño y elegancia.

En 1992, Miuccia fundó una segunda marca: Miu Miu, una marca de ropa y accesorios para mujeres jóvenes, con un diseño mucho más atrevido y moderno que los de Prada. En 1999, la empresa compró una marca icónica del calzado inglés llamada Church’s, que se distingue por su hechura a mano y sus más de 140 años de existencia, y en 2001 adquirió la italiana Car Shoe, fundada en 1963. En 2014, el Grupo Prada adquirió la casi bicentenaria Pastelería Marchesi de Milán, así como la empresa curtidora de piel francesa Hervy.

Miuccia Prada ha recibido distinciones y premios. La marca que su abuelo fundó hace 107 años está más fuerte y saludable que nunca, y entre sus muchos productos también destacan los lentes y perfumes. En 2010, recordando sus días de juventud, Miuccia accedió a diseñar el vestuario para la ópera Atila de Verdi que se presentó ese año en el Metropolitan Opera House de Nueva York.

Hoy, Prada como muchas otras empresas dedicadas a la moda, se ha sumado a la confección de mascarillas y trajes médicos que ha entregado a los centros hospitalarios de Italia.

Acerca del autor: Armando Enríquez Vázquez (241 Posts)

Productor de Televisión desde 1986. Estudió cine en el CCC. Ha sido colaborador de diarios como El Economista, Punto y Aparte de Xalapa, Ver. Tiene cuatro libros publicados.


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