Relaciones Públicas después de los 40

Por Diana Alarcón Elizondo
Twitter: @dianapat23

El sábado pasado fue el Día Internacional de las Relaciones Públicas, una fecha muy importante para quienes nos dedicamos a esta profesión. Este año, nuestra celebración la vivimos de forma muy distinta, ya que como todo mundo hemos tenido también que reinventarnos y llevar a cabo distintas formas de trabajo y seguir sacando adelante a nuestras empresas.

No obstante, no dejamos de ser los portadores de las buenas noticias y no dejamos de levantarnos temprano con chispazos de creatividad y con ganas de levantar ese proyecto y darle a las marcas toda esa promoción para que todo mundo sepa de sus cualidades.

Felicidades a nosotros, quienes a pesar de las circunstancias y las adversidades siempre sabemos sonreír. Sobre todo a aquellos a los que no tenemos miedo de enfrentar los retos, las críticas, los proyectos o las preguntas más difíciles, porque un buen publirrelacionista siempre está preparando ante cualquier tema, y con ellos ayudar a salvaguardar el buen nombre e intereses de nuestras marcas.

Esta carrera sin los medios de comunicación y los periodistas, no sería nada. Gracias a esos espacios que nos brindan todos los días a pesar del cierre de algunos de ellos y de la llegada de nuevas plataformas, nuestro trabajo brilla y hace crecer el sueño de una empresa o emprendimiento, además de afianzar las bases de la misma y darle credibilidad a un producto, servicio o de una persona.

Felicidades a todos nosotros, los que la hacemos de sociólogos, coaches de vida, asesores de imagen, periodistas, mensajeros, domadores de tigres y mucho más. Felicidades a los que tras bastidores tal vez lloramos, pero al salir damos tranquilidad y cátedra de profesionalismo a nuestros clientes. Felicidades a quienes sabemos guiarlos y a los que transmitimos confianza y complicidad hasta lograr nuestros objetivos, y sobre todo a los que sabemos ser amigos y brindamos fidelidad porque amamos nuestra marca hasta los
huesos, como si fuera parte de nuestro ADN, sí, a esa a la que le hemos dado, cuerpo y corazón.

Hoy más que nunca nada nos puede quitar la sonrisa y el amor a nuestra carrera, la que evoluciona día con día, por algo todo mundo quiere ser como nosotros o dedicarse a ello. Lo malo es que piensan que es muy fácil ser y sobre todo nacer para ser un publirrelacionista de hueso colorado. Sí, de esos que lo hacen las 24 horas del día y hasta a la hora de ir al súper mercado lo somos.

Esta columna la titulé justamente las Relaciones Públicas después de los 40, y es que sí, cuántos de mis colegas y aquí su servidora no hemos visto ir y venir procesos, sucesos y acontecimientos, como por ejemplo, la llegada de la tecnología que hace unos 20 años nos hubiera ahorrado mucho tiempo. Pero unas por otras, si no hubiéramos “talacheado”, no tendríamos los conocimientos y experiencia con que contamos ahora.

Ser publirrelacionista es una profesión en la que muchos se hicieron y otros nacieron, como ya lo he dicho. Para dedicarse a nuestra hermosa profesión hay que tener muchas agallas, sentido común, pasión y una mente creativa que no tiene “Hora Godin», esa va con nosotros desde un lunes en la mañana a la hora que nos bañamos, hasta el domingo en la noche que estamos viendo tal vez alguna serie. Es la maravilla de ser PR, no hay límites para la imaginación.

Hoy las Relaciones Públicas son de las profesiones que cada día se van consagrando cada vez más, y se le va dando la seriedad que tanto merece. Hacer que una marca brille con luz propia es un arte que no puede desarrollar o ver cualquiera, por ello los que nos dedicamos a esto tenemos un ojo especial, no solo es el carisma y el buen carácter, bueno, eso es un mito, luego hay colegas que ni los buenos días dan y eso no
puede ser así (lo siento pero así es, somos únicos y especiales).

A raíz del confinamiento que todavía vivimos y que no sabemos a ciencia cierta cuándo se termine, las Relaciones Públicas y la publicidad en general, no volverán a ser las mismas. De hoy en adelante, los mensajes tendrán que basarse en la empatía y cercanía con los consumidores para que sus clientes se vuelvan sus aliados de corazón. Más que nunca se necesitará mayor creatividad, porque los clientes se vuelven cada vez más críticos y exigentes.

¡Nos leemos en la próxima columna si Dios, la inspiración, pero sobre todo si mi editor que seguramente debe estar pensando cómo festejarnos el día del PR aunque ya haya pasado, me lo permiten!

Acerca del autor: Diana Alarcón (356 Posts)

Diana Alarcón Elizondo es especialista en el manejo de las Relaciones Públicas. Desde hace 20 años se ha dedicado en llevar a cabo estrategias para el posicionamiento y prestigio de diversas marcas de consumo, tecnología, lujo, estilo de vida entre otras.


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