Por Diana Alarcón Elizondo
X: @dianapat23
Hace poco escuché el término “desinfluencer” y decidí meterme a la red a buscar más sobre el tema. Primero debi entender que es eso de la cultura del “haul” (ustedes disculpen, estoy por llegar a los 50 años.y siento que la rapidez de información me consume). Resulta que es un fenómeno de consumo impulsado por creadores de contenido en redes sociales y plataformas como YouTube, donde muestran una gran cantidad de productos que han adquirido recientemente.
Estos videos, llamados «hauls», pueden cubrir una amplia gama de artículos como ropa, maquillaje, decoración o tecnología. El término proviene de la palabra en inglés «haul», que significa transportar o acarrear.
Lo impactante es que desde el 2023 existe un movimiento que se llama Deinfluencing, que rechaza la cultura tradicional de los influencers, y desde entonces el hashtag #deinfluencing ha explotado considerablemente.
Lo que es un hecho es que los desinfluencers están surgiendo como una respuesta al cansancio que muchos usuarios sienten con la saturación de contenido publicitario. En plataformas como TikTok e Instagram, donde los influencers promueven productos en cada publicación, los desinfluencers ofrecen una perspectiva diferente y fresca.
Razones principales por las que los desinfluencers están ganando terreno:
– Autenticidad: Aportan una visión crítica que resuena con las audiencias cansadas de la publicidad constante.
– Simplicidad: Promueven el uso de menos productos, fomentando el minimalismo y el consumo consciente.
– Cambio en las tendencias de marketing: Las marcas están empezando a notar que las estrategias tradicionales de influencers ya no son tan efectivas.
¿Será un cambio cultural después de la saturación de información e influencias?
La corriente cultural está cambiando y que los influencers han alcanzado su cima de popularidad, y sin duda aplicaciones como TikTok que estuvo a punto de desaparecer en este 2025 debería vivir un momento de transformación para crear una mayor conciencia de lo que realmente hacen los influencers.
Según una investigación publicada en el mes de septiembre en la revista Addiction Research & Theory, las compras compulsivas pueden estar impulsadas por factores emocionales y psicológicos que crean un patrón cíclico de alivio temporal, seguido de insatisfacción
Lo que los desinfluencers proponen es el «desacelerar y pensar bien las compras en vez de apresurarse a estar compre y compre y compre, y algunos de ellos proponen eslógans donde animan a sus seguidores a «correr, no caminar» para comprar el último producto.
Según este estudio, las compras compulsivas tendrían «desencadenantes emocionales como la tristeza, la soledad, el duelo, la frustración, la ira y la nostalgia, así como los fracasos en las relaciones, los deseos insatisfechos y los intentos de recuperar una identidad pasada».
De esta manera, muchos usuarios encuentran en el consumismo “una vía de escape temporal” del que posteriormente se arrepienten, aumentando el descontento.
Hoy a más de dos años del movimiento “desinfluencer” en las grandes marcas aún es difícil de medir, pero algunos indicadores sugieren un cambio de hábitos. Empresas como Asos, Boohoo y Pretty Little Thing registraron una caída en la demanda en los últimos años.
Sin embargo, no olvidemos que muchos muros todavía están inundados de influencers. Por ejemplo, en 2023, se estimó que la industria global del marketing de influencers valía 21 mil 100 millones de dólares, más del doble de su tamaño en 2019.
En conclusión, fenómeno de los desinfluencers es un claro reflejo de cómo están cambiando las redes sociales y el marketing digital. Lo que empezó como una reacción al consumismo excesivo y la saturación de productos, hoy es una tendencia que está reformulando las estrategias de ventas de muchas marcas. Si eres un usuario activo de plataformas como TikTok o Instagram, probablemente ya has visto algún desinfluencer en acción, y si aún no lo has hecho, ¡seguro que lo harás pronto!
¡Nos leemos en la próxima columna si Dios, la inspiración, pero sobre todo si mi editor que ya debe estar pensando en mi para alguna campañita de “desinfluencer” porque siento que me quedaría muy bien, me lo permiten.
